Boris Johnson, multado por la policía británica por violar las normas covid con las fiestas en Downing Street
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También será sancionado el ministro británico de finanzas, Rishi Sunak, según la BBC
19 abr 2022 . Actualizado a las 21:08 h.El partygate vuelve a amenazar la permanencia de Boris Johnson en el poder. Las demandas para que el primer ministro británico dimita se han reavivado este martes, luego de que el Gobierno admitiera que el mandatario será multado por la policía, al permitir, e incluso asistir, a algunas de las decenas de fiestas celebradas en Downing Street durante los confinamientos impuestos por él mismo, para frenar al covid-19.
Scotland Yard, como se conoce mundialmente a la Policía Metropolitana de Londres, anunció que había notificado a 30 personas más sobre su decisión de sancionarlos económicamente por violar las restricciones sanitarias impuestas durante la pandemia, pero no identificó a los castigados. Sin embargo, minutos después desde el Ejecutivo admitieron que el premier, su esposa, Carrie Symonds; y el ministro de Economía, Rishi Sunak, figuraban en la lista de multados.
Las sanciones oscilan entre los 50 y 100 libras (60 y 120 euros). No obstante, en el caso de Johnson la misma es vista como la prueba de que mintió a la Cámara de los Comunes cuando a finales del año pasado negó la existencia de las fiestas y luego cuando aseveró que en ellas se respetaron las normas.
Peligro, pero no inminente
La decisión policial ha hecho que la oposición en pleno vuelva a pedir la renuncia del mandatario y ahora también del ministro de Economía. «Boris Johnson y Rishi Sunak violaron la ley y mintieron a los británicos», afirmó el líder laborista Keir Starmer. Los nacionalistas escoceses y organizaciones de víctimas del covid-19 también reclamaron la dimisión de los sancionados. «Violaron la ley y nos tomaron a todos por tontos», se quejó Lobby Akinnola, portavoz de la agrupación Familias Afligidas por el covid-19.
Sin embargo, en esta ocasión las cosas lucen mejor para Johnson en su partido, donde los críticos por su actuación en el partygate parecen haber asumido que este no es el momento para reemplazarlo. «Entiendo el enojo y lo comparto. El primer ministro deberá responder. Sin embargo, en el medio de una guerra en Europa (…) no es el mejor momento para cambiarlo», insistió el líder de los tories escoceses, Ross Douglas, uno de quienes a principios de año pidió someter al mandatario a una moción de no confianza (censura). En similares términos se pronunció Roger Gale, otro conservador crítico con Johnson.