Las empresas que suscriban un plan de pensiones deberán ofrecerlo a toda su plantilla

G. Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

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Miguel Osés | EFE

Deberán garantizar una aportación mínima para todos los empleados

13 ago 2023 . Actualizado a las 20:51 h.

Las empresas que suscriban un plan de pensiones de empleo deberán garantizar el acceso al mismo a todos los trabajadores que lleven al menos un mes en plantilla. Es uno de los cambios que ha introducido el Gobierno durante la tramitación parlamentaria del proyecto de ley que pretende impulsar estos instrumentos de ahorro para la jubilación, actualmente residuales fuera de la Administración y de las grandes corporaciones, creando un gran fondo público que gestionará las inversiones.

La regulación actual permite a las empresas limitar el acceso a los planes de pensiones, como partícipes, a los empleados con una antigüedad inferior a los dos años (salvo que la propia regulación del plan establezca un plazo inferior). A través de una enmienda presentada por el grupo socialista en el Congreso, donde se tramita el proyecto de ley de impulso de los planes de empleo, el Gobierno pretende rebajar ahora ese tiempo de espera a solo un mes.

Se busca así acortar al máximo el tiempo que transcurre desde que un trabajador ingresa en la compañía hasta que puede adherirse al plan de ahorro para el retiro, agilizando la entrada de nuevos partícipes. No en vano, uno de los objetivos de la nueva ley es quintuplicar la cifra actual de trabajadores que participan en estos esquemas de ahorro para el retiro, hasta los diez millones.

Otro cambio sustancial que se introducirá durante la tramitación parlamentaria es que las empresas deberán garantizar una aportación mínima para todos los trabajadores partícipes. Aunque se mantiene el principio ya vigente de que las compañías podrán realizar contribuciones diferenciadas (generalmente en relación a la categoría profesional) si así se establece por convenio o acuerdo colectivo, el Ejecutivo establecerá, a través de otra enmienda, que «debe garantizarse una contribución mínima para todos los partícipes y el desarrollo de medidas correctoras para evitar la brecha de género». Entre estas últimas está el mantenimiento de las aportaciones para las personas trabajadoras (generalmente mujeres) que reducen su jornada o piden una excedencia con reserva de puesto para el cuidado de menores o discapacitados a cargo.

Desde el grupo socialista justifican la necesidad de este cambio legal en que la actual regulación no garantiza que, una vez constituido un plan de pensiones de empleo, se tengan que hacer aportaciones para todos los partícipes. Si prospera el cambio, como todo parece indicar al tratarse de una enmienda del grupo mayoritario en el Congreso, las compañías no podrán constituir planes de pensiones a medida de los cuadros directivos, excluyendo al resto de los trabajadores de las ventajas de estos.

También se evitarán las penalizaciones, en forma de menor ingreso, para los empleados que reducen sus jornadas o piden excedencias para atender necesidades familiares protegidas por ley.

Además de los cambios impulsados por el Gobierno, el PP ha presentado enmiendas a la norma para eliminar los límites de aportación empresarial a los trabajadores con sueldos más altos (de más de 60.000 euros) y para duplicar las que podrán hacer los autónomos, que piden elevar a 8.500 euros al año.