Desde la OCU recuerdan que no hay evidencias científicas consistentes que respalden los usos «milagrosos» que se relacionan con este producto oriental
27 abr 2022 . Actualizado a las 09:12 h.Es el alimento del momento. Tal y como ya sucedió con otras viandas anteriormente, el reishi (Ganoderma lucidu) se ha convertido en el último grito del consumo. A este auge han ayudado algunos de los apodos con los que se conocen a este producto. Muchos lo llaman el hongo de la inmortalidad y hay quien asegura que cuenta con propiedades preventivas y curativas que casi rozan lo milagroso. Pero, ¿qué hay de cierto y qué de mito detrás de este hongo chino?
La también conocida como «seta de la esperanza» ha sido empleada en la medicina oriental desde hace más de 2.000 años. Y son muchos los que llevan un tiempo defendiendo que este pequeño alimento tiene la capacidad de alargar la vida. Se le atribuyen poderes anticancerígenos, antitumorales y antivíricos, además de considerarse que puede aumentar la eficacia de las células inmunitarias T en su lucha contra las células cancerígenas. Y hay más. Porque otra de las propiedades que se le atribuyen es su poder antioxidante, lo que ayudaría en los procesos del sistema inmune y circulatorio.
«El reishi cuenta con triterpenos, ácidos (lo que le proporcionaría una actividad antihipertensiva, antihistamínima, hipocolesterolemiante, protectora del hígado y antiagregante plaquetaria), minerales, vitaminas del grupo B (sobre todo ácido fólico) esteroles, alcaloides, polisacáridos y todos los aminoácidos esenciales», explican desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Pero los expertos de esta entidad advierten que no es oro todo lo que reluce: «Aunque el reishi se usa como tratamiento para muchas enfermedades —desde el alzheimer, al cáncer pasando por la diabetes o el herpes labial—, lo cierto es que no hay evidencia científica consistente que respalde estos usos», resumen. Explican desde la OCU que los mecanismos de acción del reishi siguen siendo todavía desconocidos.