La UE prepara una Ley de Servicios Digitales para combatir los bulos y la desinformación, los contenidos dañinos y los ilegales. Voces expertas alertan del control que se impondrá
29 abr 2022 . Actualizado a las 14:42 h.La nueva Ley de Servicios Digitales que prepara la Unión Europea pretende asegurar un Internet más seguro, más fiable, combatir los bulos y la desinformación o los contenidos dañinos e ilegales, pero para lograrlo algunas voces alertan de que se impondrá también una mayor censura. El acuerdo sobre la nueva ley se alcanzó en Bruselas el pasado domingo tras una maratoniana ronda de negociaciones y, entre otras cosas, recoge la obligación de las empresas (buscadores, redes sociales...) de moderar sus contenidos y también de retirar los que se consideren ilegales, además de propiciar que sus algoritmos sean más transparentes y accesibles.
La ley prohibirá recopilar datos sobre raza, ideología o creencias religiosas, los anuncios dirigidos a menores o los llamados «patrones oscuros», tácticas de diseño de la interfaz dirigidas para engañar al usuario y que acepte que se rastree su información. Incorpora, además, un mecanismo que se puede activar en caso de crisis (como la pandemia a causa del coronavirus o la guerra en Ucrania) para frenar bulos o la desinformación que pueda amenazar la salud o la seguridad pública.
Algunos expertos alertan, sin embargo, de que de hecho la norma permitirá a las redes sociales o a los gobiernos censurar contenidos si los consideran «dañinos», aunque no sean ilegales, y advierten de que es un ataque a la línea de flotación de la libertad de expresión en Europa.
Frente a quienes denuncian que serán los gobiernos o las propias plataformas quienes decidirán qué es desinformación y qué es «dañino», se sitúan los que defienden un Internet abierto, pero segura y saludable, en donde el usuario tenga un mayor control de sus datos.
ESPACIOS DIGITALES MÁS SALUDABLES
Twitter. La red social abogar por una regulación «reflexiva y con visión de futuro». Cree que «un enfoque único podría no responder a la diversidad que caracteriza» al mundo de la red. Fuentes de esta empresa han explicado a Efe que la prioridad de esta compañía —recién adquirida por el multimillonario estadounidense Elon Musk— es «mantener a la gente segura en la plataforma y proteger la salud de la conversación pública».
Google. Desde la compañía del buscador más importante del mundo han acogido con satisfacción los objetivos que se han fijado en la Ley de Servicios Digitales para que Internet sea «más seguro, transparente y responsable». Apuntan, sin embargo, que es importante seguir garantizando al mismo tiempo que los usuarios, creadores y empresas europeas puedan seguir beneficiándose de la web abierta.
UN ACUERDO VALIENTE Y COMPLEJO, PERO NO EXENTO DE PELIGROS
El presidente de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI), Miguel Pérez Subías, ha defendido la necesidad de una mayor transparencia en las actividades que se desarrollan en la red y la importancia de que el usuario tenga más control sobre el uso de sus datos. Considera que el acuerdo de la UE es «valiente y complejo» y va a tener un gran impacto en el desarrollo de los servicios digitales los próximos años. Pérez Subías cree que los mecanismos de control y supervisión actuales no son suficientes y han llevado «a la creación de grandes oligopolios de facto en los servicios on line que operan con gran opacidad».
Para el profesor universitario y abogado especializado en derecho digital Borja Adsuara lo que ha trascendido de la nueva regulación «es peligroso» para la libertad de expresión. Señala que al permitir a las plataformas en línea eliminar contenidos que consideren «dañinos» y que incurren en desinformación, aunque no sean ilegales, se está dando carta blanca a la censura. Adsuara —que opta al cargo de Adjunto a la Presidencia en el nuevo organigrama de la Agencia Española de Protección de Datos, aunque el Supremo ha suspendido de forma cautelar los nombramientos pactados por el PSOE y el PP— alerta, además, de que la ley contempla la posibilidad de adoptar «medidas especiales» en tiempos de crisis (como una amenaza para la salud o para la seguridad). Él también considera esto censura.
El abogado cree que el acuerdo debe ser revisado todavía por técnicos, juristas y lingüistas antes de ser aprobado en el Parlamento y en el Consejo, y apuesta por un organismo de defensa de la libertad de expresión en Europa que revise las decisiones que tomen las redes sociales de retirar contenidos o de bloquear cuentas por publicar contenidos «que pueden no ser ilegales».