Feijoo ofrecerá a Sánchez un pacto sobre la OTAN con el que busca avivar el fuego entre el PSOE y UP

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID | LA VOZ

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Alejandro Martínez Vélez | EUROPAPRESS

Los exministros Íñigo de la Serna y Juan Carlos Aparicio se incorporan al comité electoral del partido

10 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

En el equipo de Alberto Núñez Feijoo lleva ya un buen tiempo instalada la idea de que la mejor forma de complicarle la vida a este Gobierno es dejarlo solo. El pilar central de la teoría que manejan desde mucho antes del traslado a Madrid es que uno de los pocos elementos aglutinadores entre los socios de la coalición, y que a su vez también funciona de pegamento entre el Ejecutivo y sus aliados parlamentarios, es la confrontación con la derecha. Cuanto más dura y agresiva sea la oposición, y cuanto más prisa tenga esta en derribar al Gobierno, más contribuirá a alimentarlo y a sostenerlo. Por ello, desde que asumieron las riendas del PP lo único que han tenido que hacer es llevar esta idea a la práctica y apostar por una oposición sin estridencias. Incluso hasta cierto punto el propio Feijoo rehúsa el empleo de este concepto de oposición, y suele preferir el de alternativa para referirse a su proyecto.

Parte de la estrategia para llegar a la Moncloa pasa por una cocina a fuego lento en la que el día a día vaya evidenciando las propias desavenencias internas del Gobierno. Y cuando se tenga la oportunidad, sacar la cuchara y remover, lo que vulgarmente se conoce como meter el dedo en la llaga. Feijoo anunció ayer que propondrá a Pedro Sánchez un acuerdo relacionado con la OTAN y la seguridad del Estado, con el objetivo de que el Gobierno manifieste su postura «clara y diáfana» ante sus socios de la Alianza Atlántica. El 29 y 30 de junio Madrid acogerá una cumbre de la OTAN, acuerdo logrado por Rajoy en sus últimos días como presidente, que la familia socialista considera un gran éxito y a la que Podemos se opone.

Sánchez avanzó recientemente su pretensión de elevar gradualmente el porcentaje destinado a Defensa de los Presupuestos hasta el 2%, un anuncio que también fue criticado por los dirigentes de Podemos, cuya secretaria general, Ione Belarra, se refirió a sus socios socialistas como «el partido de la guerra».