Sicarios asesinan al fiscal antimafia de Paraguay durante su luna de miel en Colombia

Héctor Estepa BOGOTÁ / E. LA VOZ

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Marcelo Pecci, fiscal antimafia de Paraguay, que fue tiroteado mientras estaba de luna de miel en la isla caribeña de Barú.
Marcelo Pecci, fiscal antimafia de Paraguay, que fue tiroteado mientras estaba de luna de miel en la isla caribeña de Barú. Nathalia Aguilar | Efe

Conmoción por un crimen atribuido a mafias internacionales

11 may 2022 . Actualizado a las 22:08 h.

Martes por la mañana. El fiscal paraguayo Marcelo Pecci, experto en narcotráfico y crimen organizado, y su esposa, la periodista Claudia Aguilera, disfrutan del día junto a decenas de turistas en la paradisíaca playa de Barú, una isla situada a pocos minutos en lancha de Cartagena de Indias. Habían viajado a Colombia para celebrar su luna de miel. No tenían escoltas. Querían que fuese un viaje privado.

De repente, dos personas llegan al lugar en una moto acuática. Una de ellas baja del vehículo, dispara en dos ocasiones a Pecci, y vuelve al motorizado para darse a la fuga. El fiscal, de 45 años, muere en el acto, dejando a su país conmocionado. Apenas unas horas antes había anunciado que estaban esperando un hijo.

«Marcelo nos ha dejado un gran legado de honestidad. Manos cobardes han acabado con su vida, pero su legado va a seguir en la institución», declaró Sandra Quiñonez, fiscala general de Paraguay y amiga personal de Pecci, que unos días antes recibió la noticia de que sería la madrina del vástago de su compañero de trabajo.

El presidente paraguayo, Mario Abdo, visitó a Quiñonez en muestra de apoyo. «Nuestras sinceras condolencias a sus familiares. Condenamos en los términos más enérgicos este trágico hecho y redoblamos nuestro compromiso de lucha contra el crimen organizado», señaló Abdo.

Un equipo de investigadores paraguayos se ha unido a los agentes de la Policía Nacional y de la Fiscalía colombiana que desde el martes investigan el crimen. Los principales sospechosos de la autoría intelectual del asesinato son los líderes de las bandas internacionales del narcotráfico afectados por indagaciones llevadas a cabo por Pecci.

La Policía colombiana ha distribuido una imagen del presunto asesino, tomada mientras paseaba por las instalaciones del hotel donde se hospedaban el fiscal y su mujer. Ofrece unos 460.000 euros por cualquier información que lleve a su captura.

Acusación contra Ronaldinho

Pecci, que saltó a la fama internacional al haber asumido el caso que llevó a prisión al exfutbolista Ronaldinho por falsedad documental, había liderado desde el 2009 investigaciones contra poderosos grupos mafiosos, con ramificaciones en países como Panamá, Bolivia o Brasil, y era un referente en Paraguay.

El país ha emergido recientemente como productor de cocaína, según investigaciones de publicaciones como Insight Crime. La droga ya no solo transita por territorio paraguayo, como sucedía hasta hace unos años, sino que se cocina en regiones apartadas como el Chaco.

Pecci había liderado recientemente un operativo conocido como A Ultranza PY, considerado como uno de los más importantes de la historia paraguaya, que llevó a prisión a 15 implicados en el tráfico de drogas y lavado de dinero, propició además la incautación de numerosos bienes de manos de los narcotraficantes y dejó en evidencia la conexión entre el narcotráfico y la política.

Una línea de investigación tiene que ver con alguno de los afectados de esa operación. No es la única. Una fuente federal estadounidense dijo este miércoles al diario colombiano El Tiempo que en las cárceles de EE.UU. hay pistas sobre el asesinato. «Por las características del crimen, que incluyó disparos en el rostro, creemos que se trata de una retaliación [represalia] por una reciente investigación que Pecci hizo con la DEA [agencia antidroga de EE.UU.] y que golpeó a [la organización libanesa] Hezbolá», señaló el informante. La policía colombiana ha pedido la cooperación de Washington para avanzar en las investigaciones.

Nunca antes había sido asesinado un fiscal paraguayo de ese rango. Su viuda asegura que no habían recibido amenazas.