China fracasa en su plan para aumentar la influencia en los países insulares del Pacífico Sur
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Pekín firma algunos acuerdos bilaterales, pero no sella el gran pacto comercial con el que pretendía desplazar a EE.UU.
13 jun 2022 . Actualizado a las 08:57 h.El viaje del primer ministro chino, Wang Yi, por las islas del Pacífico no se ha cerrado con la firma del deseado tratado regional con diez países de la zona, pero ha abierto la puerta a más acuerdos bilaterales. Y sobre todo demuestra la voluntad de China de aumentar su hegemonía en la región. Un sabor agridulce para el plan de Pekín de ganar influencia en la zona.
El Gobierno chino aspira a construir un acuerdo de colaboración en materia comercial, de seguridad militar y ciberseguridad con diez pequeños países desperdigados por el Pacífico: Kiribati, Samoa, Islas Salomón, Tonga, Vanuatu, Fiyi, Micronesia, Niue, Islas Cook y Papúa Nueva Guinea.
China busca en el Pacífico recursos naturales y poder geoestratégico. Estas islas en medio del océano, donde tuvieron lugar algunas de las grandes batallas de la II Guerra Mundial, permiten controlar la entrada en el Pacífico Sur y sus rutas marítimas. En sus aguas se encuentran el 28 % mundial de las zonas de exclusión económica llenas de importantes recursos marinos.
También existen motivos políticos, ya que todos estos países han roto los lazos diplomáticos con Taiwán, dejándola más aislada, y China podría contar con sus votos en las Naciones Unidas.
Más tiempo
De momento, los líderes de estos países han decidido darse más tiempo para alcanzar un consenso ante el temor de algunos a perder soberanía. El planteamiento de Pekín es crear una zona de libre comercio, pero el tratado regional también incluía asistencia para la formación de policías y para los controles de ciberseguridad. A cambio, el Gobierno chino ofrece la apertura de su mercado de 1.400 millones de consumidores y ayuda económica.
Aunque no se ha firmado el tratado, Pekín ha cerrado numerosos acuerdos bilaterales que incluyen asistencia sanitaria, inversiones para reducir la pobreza, expansión del comercio y compromiso en la lucha contra el cambio climático.
La ambición China en la región inquieta a los tradicionales aliados occidentales. En abril la decisión de las Islas Salomón de firmar un acuerdo bilateral de seguridad con China ya activó las alertas. Pekín puede construir una base militar en las islas a poco más de 2.000 kilómetros de la costa australiana. Con Kiribati también se han llegado a importantes acuerdos de pesca.
La presión china obliga a Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda a reformular sus relaciones con unos países que les han acusado de falta de compromiso con la región y de tratarlos como si fueran su «patio trasero».
Primer acercamiento entre Pekín y Camberra tras dos años de tensión
Los ministros de Defensa de Australia y China se reunieron este domingo en Singapur, en el contexto de un foro de seguridad, lo que supone el primer acercamiento de alto nivel entre ambos países tras más de dos años de tensiones diplomáticas.
El ministro australiano Richard Marles confirmó que mantuvo «un intercambio franco y completo» con su homólogo Wei Fenghe en una cita bilateral celebrada durante el Diálogo Shangri-La, el foro de Defensa más importante de Asia-Pacífico, según recoge Efe del canal público australiano ABC. «La relación entre Australia y China es compleja y es precisamente por esta complejidad que es realmente importante que estemos entablando un diálogo en este momento», remarcó.
Marles precisó que, entre otros asuntos que preocupan a Australia, planteó la reciente interceptación por parte de China de un avión de la fuerza aérea australiana sobre el Mar de China Meridional, un área estratégica que enfrente a Pekín con otros países de la región.