Juicio por el asesinato de Marta Calvo: la primera semana en el banquillo de un «depredador letal de tendencia homicida»

m. c. c. REDACCIÓN / LA VOZ

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Rober Solsona | EUROPAPRESS

Jorge Ignacio Palma, el presunto asesino de Marta Calvo, se enfrenta a 130 años de cárcel por agredir sexualmente a ocho mujeres y acabar con la vida de otras dos

19 jun 2022 . Actualizado a las 09:04 h.

 Jorge Ignacio Palma es un colombiano de 40 años de complexión fuerte. El pasado lunes se sentó por primera vez en una sala de la Audiencia Provincial de Valencia. Como si no fuera con él, durante cinco días escuchó relatos escalofriantes que perfilaban el perfil de un «depredador letal de tendencia homicida», como definió un perito que presentó una de las acusaciones particulares.

Palma está acusado de asesinar a tres mujeres, Arliene Ramos, Marta Calvo y Lady Marcela Vargas, y de haber agredido sexualmente a otras ocho. Escuchó con frialdad el relato de algunas de sus víctimas que lograron sobrevivir a sus prácticas mortales. «Es un monstruo», llegó a decir entre lágrimas la primera de las mujeres a las que sometió. La Fiscalía pide para este hombre 130 años de cárcel. Las acusaciones particulares, prisión permanente. Palma todavía no ha testificado. Lo hará ya en julio. Y hay pocas esperanzas de que revele dónde se encuentran los restos de Marta Calvo, la mujer a la que primero reconoció haber asesinado y de la que luego dijo no saber nada. 

Los hechos

Once víctimas. Entre el 25 de julio del 2018 y el 7 de noviembre del 2019, Jorge Ignacio Palma agredió a once mujeres en Valencia con el resultado de tres muertes. Arliene Ramos, una brasileña de 32 años fue su primera víctima mortal. Contactó con ella en abril del 2019 y agonizó durante nueve días en el hospital tras un encuentro sexual con el acusado en una casa de citas de Valencia. «Tras verla convulsionar, Palma se marchó del lugar sin prestarle ayuda», según relató la Fiscalía. Lady Marcela V. R. fue la siguiente. Como en el otro caso, utilizó grandes cantidades de cocaína de gran pureza, que introdujo vaginal y analmente, para hacerla convulsionar hasta la muerte. Marta Calvo fue su víctima número once. Palma reconoció ante la Guardia Civil que la descuartizó después de que falleciera de manera accidental. No quiere decir dónde dejó sus restos.