Escocia fija para el 19 de octubre del 2023 el segundo referendo de independencia

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon.
La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon. RUSSELL CHEYNE | REUTERS

Nicola Sturgeon acudirá al Tribunal Supremo para que decida sobre la legalidad de la nueva consulta sin la autorización de Londres

28 jun 2022 . Actualizado a las 20:22 h.

«¿Debe Escocia ser un país independiente?». A esta pregunta podrían estar obligados a responder el 19 de octubre del 2023 los escoceses, por segunda vez en menos de una década, si prospera la hoja de ruta para celebrar una nueva consulta sobre la secesión que la ministra principal, Nicola Sturgeon, presentó este martes al Parlamento de Edimburgo.

«Escocia ha pagado durante generaciones el precio de no ser independiente». «Carecemos de las palancas para dar forma a nuestra economía». «No podemos bloquear las leyes tories contra los sindicatos». «No somos capaces de restaurar la libertad de movimiento y, pese a que invertimos miles de millones para paliar el coste de la vida, decenas de miles de niños pueden hundirse más en la pobreza con el simple trazo de la pluma del ministro de Economía». Con estas duras declaraciones la líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP, por sus siglas en inglés) justificó la necesidad de volver a consultar a los escoceses si desean separarse del Reino Unido, pese a que hace solo ocho años el 55 % de ellos rechazó esta posibilidad.

Además de la aprobación en el Parlamento autonómico del proyecto de ley que contiene la pregunta y la fecha del hipotético segundo referendo, el plan de Sturgeon incluye pedirle, por enésima vez, a Boris Johnson que acepte pactar la votación. Pero en el caso, más que probable, de que el primer ministro británico lo rechace, como ha venido ocurriendo hasta ahora, la líder separatista acudirá al Tribunal Supremo para que aclare si el Legislativo escocés puede convocar el plebiscito sin la autorización de Londres.

Plan alternativo

Si los jueces fallan en contra, Sturgeon optará por convertir las próximas elecciones británicas, previstas para el 2024, en un «referendo de facto» y la campaña de su partido se centrará en pedir la independencia.

La líder independentista argumentó que, si el Supremo niega el derecho de consulta a los escoceses, «dejaría claro que cualquier noción de que el Reino Unido es una unión voluntaria de naciones es una ficción».

Sus dardos no solo se dirigieron a los conservadores. Así, aseguró que, aunque la desafección de los escoceses con el Estado británico es resultado de medidas —como el brexit— impulsadas por los Gobiernos conservadores, Sturgeon aseguró que un cambio en Downing Street no mejorará mucho las cosas para los escoceses. «Los laboristas son una copia de los tories, ni ellos ni los liberaldemócratas nos devolverán la libre circulación de personas [con la UE] ni el mercado único», dijo.

Downing Street advirtió que «este no es el momento» para otro referendo. Una postura respaldada por los partidos británicos.