La fiscal del caso Marta Calvo: «Jorge Ignacio es un depredador sexual y esto es un asunto de perversión y sadismo»

Redacción / Agencias VALENCIA

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Jorge Ignacio Palma, autor confeso de la desaparición de Marta Calvo y de otras dos mujeres
Jorge Ignacio Palma, autor confeso de la desaparición de Marta Calvo y de otras dos mujeres Biel Aliño | EFE

El informe presentado este lunes por la fiscal del caso indica que «las víctimas, todas ellas prostitutas, han sido un blanco muy fácil para los juegos sexuales del acusado» y está convencida de que hay más víctimas

11 jul 2022 . Actualizado a las 18:15 h.

La fiscal encargada del supuesto asesinato de Marta Calvo, Arliene Ramos y Lady Marcela a manos de Jorge Ignacio Palma, al que ha descrito como un «depredador sexual», en torno al cual hay «un relato de perversión y sadismo», está convencida de que hay más víctimas.

En su informe ante el jurado popular, presentado este lunes afirma que el acusado utilizó el mismo modus operandi con todas las víctimas: introducía droga en los genitales de las mujeres, una fiesta blanca, en unas circunstancias «perfectas» para él, pues «había prostitutas y cocaína, no había testigos y podía hacerlo pasar por accidentes, un blanco muy fácil para los juegos sexuales del acusado».

Palma está acusado también de intentar matar a otras siete mujeres más en un período de 15 meses, desde verano del 2018 hasta el 7 de noviembre del 2019, y se enfrenta a la prisión permanente revisable, tal y como reclaman algunas acusaciones particulares. Él siempre ha defendido su inocencia y ha aseverado que todo fue un accidente.

Por su parte, la Fiscalía reclama 120 años de prisión, 10 años menos que lo que requería inicialmente tras retirarse una de las víctimas como acusación, que no quiso declarar en el juicio. Le atribuye tres delitos de homicidio y 10 abusos sexuales.

En concreto, la fiscal reclama 15 años de prisión por la muerte de Marta Calvo y una indemnización de 90.000 euros para la familia; y la misma pena por los fallecimientos de Arliene Ramos y Lady Marcela. Respecto a las supervivientes, otras siete víctimas, pide 10 años de cárcel por cada una de ellas por abusos sexuales con la circunstancia agravante de género. Además, le atribuye un delito continuado de tráfico de drogas por el que le pide otros cinco años de prisión.

La fiscal ha recordado que este caso se inició en verano del 2018 con la primera víctima, aunque se ha mostrado convencida de que «hay más mujeres, pero ellas no quieren venir a declarar por el hecho de lo que son», ha lamentado.

El ministerio público ha pedido al jurado que no olvide los nombres de las víctimas en este procedimiento, «quienes han hecho una declaración compacta desde el primer hasta el último día» y ha resaltado que, pese a que las relaciones sexuales entre acusado y víctimas eran consentidas, puesto que se estableció un contrato de contraprestación económica, «lo que no era consentido era el hecho de colocar droga por la vagina y el ano» de las mujeres, ha recalcado.

Sobre la droga, la fiscal ha recordado que su pureza era altísima, «lo que hace pensar que no fue manipulada y que era de origen. Las dosis eran letales», ha puntualizado.

El caso de Marta

La fiscal se ha detenido en el caso concreto de la joven Marta Calvo, desaparecida en noviembre del 2019 y cuyo cadáver aún no se ha encontrado. Gracias a la ubicación que mandó la víctima a su madre por teléfono móvil, la Guardia Civil pudo identificar al presunto asesino y unir al caso las muertes de otras dos mujeres.

El 4 de diciembre, ha recordado la fiscal, el acusado se entregó a la Guardia Civil para decir que había desmembrado el cuerpo de Marta. «Él se entrega solo por un hecho, el desmembramiento de Marta, pero no sabe que lo están persiguiendo por la muerte de Arliene y de Lady Marcela», ha expuesto.

La fiscal se ha mostrado convencida de que el acusado no desmembró a Marta en base a las pruebas practicadas: «No es verdad. Montó una historia porque se le habían muerto dos mujeres antes pero ninguna en su casa. Y ese era el problema, que había que sacar el cuerpo de casa rápido para que no lo vieran», ha aseverado.

La ausencia de pruebas objetivas, al no haberse encontrado ningún vestigio en los registros, que demuestren el descuartizamiento de Marta Calvo también ha sido argumentado por la acusación de la madre de la joven, Marisol Burón, que ha expuesto las condenas anteriores de Palma en Italia y Pamplona por narcotráfico y su alto nivel de vida sin trabajo, permiso de residencia ni pasaporte.

Respecto a la muerte de Arliene Ramos, la fiscal ha señalado que el análisis toxicológico ofreció una pureza del 81,6 % en la cocaína que había en la estancia donde estaban ambos y sobre Lady Marcela Vargas, la causa de la muerte fue sobredosis de cocaína y asfixia y se encontró ADN del acusado en sus uñas.

En todo momento, el acusado ha seguido muy atento la exposición del Ministerio Fiscal, alternando las miradas hacia abajo y a la fiscal, sin ningún movimiento corporal y con las manos cruzadas sobre la mesa. Solo ha negado con la cabeza cuando la fiscal ha pedido al jurado que olviden «su cara de pena en su declaración y sus lágrimas de cocodrilo» y ha recordado sus aspavientos cuando ha escuchado algo que no le gusta.

El perfil psicológico del acusado muestra a una persona sin carga emocional, antisocial y narcisista, según la fiscal, que ha dicho de él que es un ejemplo de pura maldad, «satisfecho emocionalmente de causar un mal cuando no quiere decir dónde está Marta».

«Un secreto que se llevará a la tumba»

La acusación que representa a la madre de Marta Calvo se ha referido a Palma como «un asesino en serie», peligroso para los demás, y ha asegurado que ha tratado de manipular a todos con la teoría del propio suicidio. Desde la representación del padre de la joven, se ha afirmado que la «fiesta blanca» era el cebo utilizado y que él simulaba que consumía, pero no lo hacía.

La abogada de la madre de Marta ha negado que descuartizara el cuerpo: «Intentó cortarlo, pero vio que no era tan fácil y lo trasladó a un lugar desconocido. Marta está en un lugar desconocido aguardando un milagro para que aparezcan sus restos. La ubicación de su cuerpo es un secreto que el acusado se va a llevar a la tumba. No descansa en paz», ha lamentado, al tiempo que ha enumerado las contradicciones del acusado al respecto

Sobre su personalidad, ha destacado su empobrecimiento emocional, tal y como recogen los forenses, «que todos hemos visto en esta sala». «Es una persona impulsiva y tiene una personalidad antisocial. Y encima quiere hacernos ver que hay una confabulación contra él», ha lamentado. Así, ha pedido un veredicto de culpabilidad.

Este martes continuará la presentación de los informes de la acusación particular que representa al resto de las víctimas y ya el miércoles el de la defensa de Palma.