Laura Cámara, matrona y sexóloga: «Los cambios en la regla por la vacuna del covid se resuelven en dos ciclos»
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Miles de mujeres notificaron cambios en la regla tras la vacuna del covid. Muchas fueron ignoradas, pero la primera fase de un estudio de la Universidad de Granada, en el que participó esta enfermera, les dio la razón
15 ago 2022 . Actualizado a las 12:10 h.El estudio EVA, de la Universidad de Granada, buscaba evaluar si las personas que reportaron cambios en la regla después de la vacuna del covid eran una mayoría o no. En el marco de la investigación, se entrevistó a más de 14.000 mujeres de entre 30 y 40 años para concluir que quienes sintieron cambios tenían razón. Laura Cámara, matrona y sexóloga, participó en ella.
—¿Cuándo saltan las alarmas por los efectos de la vacuna en las mujeres?
—Empezaron a vacunar a muchas de mis compañeras sanitarias, y varias de ellas reportaron sintomatología, pero no fueron escuchadas. Yo quería saber si se trataba solo de una percepción nuestra, y difundí una encuesta de Google Forms en mis redes sociales. Pero sin ningún rigor científico.
—¿La encuesta llevó al estudio?
—Fue uno de los motivos, porque en muchos casos sí hubo alteraciones, pero queríamos ver que no fuera solo porque las mujeres que me siguen son un tipo de público específico.
—¿En qué consistió la investigación?
—En la primera fase, que ya está publicada, recogimos una encuesta en la que se pudieran reportar efectos secundarios premenstruales y menstruales tras la vacuna del covid en 14.000 mujeres con una edad media de 30 años. La segunda fase, todavía en marcha, analiza si hay efectos a largo plazo.
—¿Qué resultados arroja la primera fase?
—Las alteraciones en la menstruación después de la vacuna del covid son frecuentes. Hay una gran parte de mujeres que reportan efectos secundarios, como menstruación más abundante, durante más días, retrasos o dolor. No se puede establecer una relación causal directa, porque hay muchos factores que pueden estar relacionados. Pero al menos, a nivel estadístico, es una cosa frecuente.
—¿Deberíamos preocuparnos?
—No, son alteraciones pasajeras, no son graves y duran poco tiempo. Es un estudio que busca tranquilizar. Precisamente, buscamos evitar alarmas o visitas innecesarias al médico. Igual que te avisan de que te va a doler el brazo, o de que puedes sentir como si estuvieras resfriado, la idea es que las mujeres sepan que estos cambios pueden ocurrir, pero que no tienen consecuencias a largo plazo.
—¿Qué implicaciones científicas tiene este descubrimiento?
—La menstruación es un factor a tener en cuenta en los ensayos clínicos. Es el pilar fundamental en la salud, y muchas veces se ningunea. Las mujeres y los hombres tenemos diferencias biológicas que no podemos obviar. Es como obviar que tenemos dos piernas.
—¿Se trata de un sesgo?
—La mayoría de los medicamentos se prueban la mitad en hombres y la mitad en mujeres, en ese sentido no hay sesgo. Pero no se recoge la información de la salud menstrual. No se especifica si las mujeres tienen la regla o no, si usan anticonceptivos o no.
—¿Por qué hay lagunas en el tema femenino?
— Se utiliza la figura del hombre como verdad universal, tanto en enfermedades como en medicamentos. Nos dejan en un segundo plano, y a veces vacías de ciertos conocimientos básicos.
—A veces ni siquiera nosotras hablamos de la menstruación...
Hay que hablar del tema y normalizarlo. Siempre se ha vivido como un tabú, es fruto de la educación cultural donde la menstruación está escondida. Me alegra que este estudio haya impulsado que se hable un poco al respecto, porque es completamente natural y no tendría por qué generar vergüenza.
—¿Qué mensaje lanza el estudio a las mujeres?
Que no hay ninguna clase de alarma. Es frecuente que tengan trastornos menstruales, pero no son graves. En el siguiente ciclo o como mucho en dos, se habrá resuelto la alteración.