Biden defiende con fuerza el control de armas y la financiación policial de cara a las elecciones

Redacción / Agencias WASHINGTON

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Biden durante su discurso en Pensilvania, donde mostró un tono enérgico, enfadado y contundenten contra los rifles de asalto
Biden durante su discurso en Pensilvania, donde mostró un tono enérgico, enfadado y contundenten contra los rifles de asalto DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El presidente pide el voto a los candidatos que quieren prohibir los rifles de asalto tras los tiroteos escolares de Búfalo y Uvalde

31 ago 2022 . Actualizado a las 11:06 h.

Con un encendido discurso en el estado de Pensilvania, el presidente de EE.UU., Joe Biden, convirtió el control de armas y la financiación de la Policía en temas centrales para las elecciones legislativas de noviembre, donde su partido se juega el control del Congreso.

Casi a gritos y levantando el dedo índice de su mano derecha para dar mayor énfasis a su palabras, el mandatario declaró ante un auditorio repleto de gente: «¡Estoy decidido a prohibir los rifles de asalto en este país! ¡Decidido!».

Biden reiteró su respeto a la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense que protege el derecho a portar armas y dijo que incluso tiene dos escopetas en su residencia, pero argumentó que no hay lugar en las calles ni en los colegios para rifles diseñados para ir a la guerra.

Por ello, pidió a los estadounidenses que voten en noviembre por aquellos candidatos que quieren prohibir los rifles de asalto, usados recientemente en las matanzas de Búfalo (Nueva York), con 10 muertos, y Uvalde (Texas), donde 19 niños y 2 profesoras fueron asesinados.

Visiblemente enfadado, Biden habló sobre cómo algunos de los padres de Uvalde tuvieron que dar a las autoridades su propio ADN para que se pudiera identificar a sus hijos, víctimas del tiroteo, ya que las balas del rifle AR-15 que usó el agresor desgarró sus pequeños cuerpos.

«¡ADN, para poder decir que ese es mi niño! ¿Qué es lo que nos pasa? No estoy bromeando, ¿qué estamos haciendo?», preguntó Biden al auditorio, que se mantenía en silencio.

Después de los tiroteos de Uvalde y Búfalo, demócratas y republicanos del Congreso llegaron a un acuerdo para aprobar una ley de mínimos que endureció algunos controles a las armas, pero el mandatario y buena parte de su partido quieren ir más lejos y que se prohíban los rifles de asalto.

Joe Biden, que fue senador durante 36 años, jugó un papel central en la aprobación, en el 1994, de una ley que prohibía las armas de asalto, pero que expiró en el 2004 sin que el Congreso la renovara.

Más fondos a la Policía

El público, reunido en un auditorio de la universidad de Wilkes-Barre (Pensilvania), respondió con aplausos a las palabras de Biden sobre los rifles de asalto y también gritó entusiasmado cuando formuló sus propuestas para mejorar el trabajo de los cuerpos locales de Policía.

El mandatario dejó claro que está en contra de la idea que abanderó en el 2020 el ala más progresista de su partido para quitar fondos a la Policía, en medio de una serie de protestas que hubo ese año por la muerte de varios ciudadanos afroamericanos como George Floyd a manos de policías blancos.

«Cuando se trata de la seguridad en esta nación, la respuesta no es quitar fondos a la Policía, es dárselos», dijo el presidente.

Reclamó, sin embargo, la necesidad de que los agentes establezcan lazos con las comunidades donde patrullan para que puedan establecerse relaciones de confianza con quienes intentan proteger, en vez de crear una sensación de agresividad que ha hecho que muchos los rechacen.

Detrás del podio donde Biden dio su discurso había varios policías vestidos con sus uniformes de color azul marino y sus características gorras con un escudo dorado en el centro.

Los simpatizantes agitaban pequeñas banderas estadounidenses y carteles con las palabras «Safer America» (Estados Unidos más seguro), así llaman al plan que el gobernante presentó a principios de este mes para prohibir los rifles de asalto, invertir en la Policía y en programas de prevención de crímenes.

Pensilvania, clave para controlar el Senado

La de este martes fue la primera de las tres visitas a Pensilvania que Biden tiene previsto hacer de aquí al próximo lunes y llega antes de que el expresidente Donald Trump celebre el sábado su propio evento en ese estado.

En Pensilvania está en juego la gobernación y un escaño clave del Senado que podría determinar qué partido controla esa cámara durante los dos años de mandato que le restan a Biden.

Ese escaño clave se lo disputan John Fetterman, actual vicegobernador del estado y que, con sus más de dos metros de altura y su aspecto rudo, recuerda más a un obrero del decrépito cinturón industrial de Pensilvania que a alguien que aspira a moverse en los círculos de poder en Washington.

Rivaliza con Mehmet Oz, aliado de Trump y conocido popularmente como Dr. Oz por sus apariciones en televisión, donde durante años llegó a tener su propio programa diario de consejos médicos tras convertirse en un rostro habitual de la mano de Oprah Winfrey.

Biden pidió el voto para Fetterman, al que describió como «una voz poderosa para la clase trabajadora», y también animó a elegir como gobernador de Pensilvania al demócrata Josh Shapiro, hasta ahora fiscal general del estado.

Shapiro se enfrentará en noviembre al republicano Doug Mastriano, un senador estatal ultraderechista que financió algunos de los autobuses que transportaron a Washington a los simpatizantes de Trump que asaltaron el Capitolio el 6 de enero del 2021.