Bruselas da la espalda al gasoducto MidCat que reivindica España

C. Porteiro, F. Fernández BRUSELAS

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Sostiene que ni es estratégico ni puede acceder a los fondos europeos

06 sep 2022 . Actualizado a las 20:31 h.

El MidCat «ni ha sido ni es un proyecto de interés comunitario». Así de rotundo se mostró ayer Tim McPhie, portavoz de Energía de la Comisión Europea, al ser interpelado en torno al futuro del gasoducto que debía conectar la península ibérica con la red europea a través de los Pirineos. Una tubería que España quiere terminar de construir —y podría en cuestión de nueve meses—, pero que Francia insiste en abandonar por ser costoso e innecesario, según argumentó su presidente, Emmanuel Macron.

Ese rechazo explícito del país galo a culminar las obras es lo que ha hecho que Bruselas haya decidido enterrar el proyecto que hace solo unas semanas parecía revivir gracias al interés de Alemania por abrir todas las vías posibles para abastecerse de gas. Es más, el propio Ejecutivo comunitario instó a los países a acelerar el trabajo en las interconexiones pendientes de ejecución.

Las cosas han cambiado en cuestión de días. Ahora rehúsa respaldar el MidCat: «Son los países los que tienen que valorar la viabilidad del proyecto», defendió McPhie, antes de subrayar que tampoco habrá fondos adicionales para terminar de construir el gasoducto, al que le faltan 226 kilómetros entre la localidad catalana de Hostalric y la gala Barbaira: «En línea con el Green Deal europeo, los proyectos para el transporte de combustibles fósiles ya no pueden recibir financiación, los que sí pueden son los destinados al transporte de hidrógeno verde», aclaró el portavoz. Y este no es el caso del MidCat. La tubería se diseñó para transportar gas natural exclusivamente. Y, aunque el Gobierno español alegó que en el futuro se podría adaptar para llevar hidrógeno, Bruselas prefiere mantenerlo apartado, como ha hecho en los últimos años.

La negativa comunitaria coincide con el portazo del vecino francés. Después de que el presidente Pedro Sánchez y su homólogo alemán, Olaf Scholz, pidieran conjuntamente a París que dejara de bloquear el MidCat, el ministro galo de Economía, Bruno Le Maire, abrió la puerta a estudiar la demanda de sus «amigos». Poco tiempo le llevó a París descartar tal opción. Ni la presión de Berlín ni los ruegos de Madrid han servido para levantar el veto del Gobierno francés, quien percibe como una amenaza el MidCat. ¿Por qué? Si consigue transportar hidrógeno verde en el futuro, este combustible podría hacer añicos su potente industria nuclear —no solo genera energía, también exporta tecnología atómica—.

Esa transformación todavía no se ha dado, por eso no es elegible para acceder a las ayudas europeas. En este punto, depende de la voluntad de ambos países para terminar las obras: «Hay fondos adicionales disponibles para conectar las terminales portuarias de GNL de la península ibérica a la red europea a través de infraestructuras de hidrógeno renovable para contribuir al abastecimiento del mercado interior, pero el MidCat aún no está en el punto en el que podamos hacer una evaluación sobre si sería elegible o no para los fondos», justificó la Comisión.

Tercera interconexión

El MidCat sería la tercera interconexión de España con Francia, la primera a través de Cataluña. El presidente Macron señaló el lunes que no era necesario un nuevo gasoducto porque los dos existentes se están utilizando al 50 % de su capacidad.

«No estamos en proceso de saturar las conexiones existentes y no hay necesidad de que España exporte sus capacidades de gas a Francia, ya que está importando en este momento. No comprendo el problema a corto plazo que estamos intentado resolver», zanjó.

La obra no se puede cerrar por lo que diga un solo país, apunta Ribera

Pese a la frialdad de Macron y de la Comisión Europea, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, defendió que el debate sobre el MidCat todavía «está abierto». Recalcó que, aunque el proyecto no está en la lista de los de interés comunitario, sí figura en el anexo de infraestructuras importantes del plan RepowerEu, el cual «adoptaron los jefes de Estado y de Gobierno a propuesta de la Comisión Europea antes del verano».

Así, consideró que la infraestructura «no se puede cerrar exclusivamente por el pronunciamiento de un solo país» y que el debate debe realizarse en términos europeos y no como un tema de interés bilateral entre España y Francia. «La cuestión es qué piensan el resto de los socios», resaltó.

GNL ruso en España

Un análisis realizado por el Centro para la Investigación sobre Aire y Energía Limpios (CREA) ha revelado que España lideró las importaciones mundiales de gas natural licuado procedente de Rusia durante julio y agosto, con de 747 millones. La ministra Ribera señaló que «es habitual que este tipo de desembarcos se incrementen durante los meses de verano por la contratación previa. No observamos que se haya producido una desviación con respecto a la participación porcentual del GNL procedente de Rusia en el conjunto de nuestras importaciones, en torno al 7 % con carácter anual», aseveró Ribera. La ministra avanzó que el Gobierno ha avisado a las empresas importadoras para que vayan preparándose ante una eventual decisión de la limitación del acceso de metaneros procedentes de Rusia.