El Gobierno insiste en recortar pensiones computando más años de carrera laboral
ACTUALIDAD
No extenderá el período de los 25 a los 35, pero tantea fórmulas para recaudar
13 sep 2022 . Actualizado a las 12:44 h.Tres meses y medio. Es el plazo que le queda al Gobierno para dejar lista la reforma de las pensiones. Tras el parón veraniego, el Ejecutivo de Pedro Sánchez retomó ayer las negociaciones con los agentes sociales. Una «primera toma de contacto», a cargo del secretario de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, Borja Suárez, para abordar dos de las cuestiones más espinosas: el cálculo de las pensiones y el aumento del tope a las bases máximas de cotización. El objetivo es doble: cumplir con Bruselas para recibir los fondos de recuperación y llenar de nuevo la hucha de las pensiones, esquilmada en la última década.
¿Qué se está negociando?
El Gobierno necesita despedir el 2022 con la segunda pata de la reforma de las pensiones pactada. Esta segunda pata incluye el diseño de un nuevo método de cálculo de las prestaciones —Bruselas exige ampliar el cómputo de años para recortar de forma indirecta el gasto en pensiones— y eliminar el actual tope a la base máxima de cotización (4.139,40 euros), para dotar de más fondos a la hucha de las pensiones a medio plazo y garantizar su sostenibilidad en la próxima década, en las que se verá sometida a una gran presión por la retirada masiva de más de 3,9 millones de trabajadores pertenecientes a la generación del baby boom.
¿Cómo quiere el Gobierno calcular la pensión?
Inicialmente, el Ejecutivo de Pedro Sánchez había planteado calcular las pensiones futuras teniendo en cuenta las cotizaciones de los últimos 35 años de actividad laboral, en lugar de los 25 años que computan en la actualidad. La medida, que habría comportado un recorte aproximado de las pensiones de casi un 9 %, contó con el rechazo frontal de su socio de Gobierno (Unidas Podemos), sindicatos y patronales, obligando al equipo de Escrivá a dar marcha atrás y rechazar esa vía. El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá, anunció ayer, antes de arrancar las negociaciones con los agentes sociales, que buscará una alternativa, aunque eso comporte igualmente sumar más años al cálculo: «En ningún caso se tratará de ampliar el período de cálculo a 35 años, sino de pequeños ajustes para mejorar la equidad», deslizó.
Sobre la mesa se plantea colmar lagunas en las carreras laborales —años que no se cotizan por estar desempleado— o incluso hacer un cálculo con los mejores años de cotización de cada trabajador. «Dado que los últimos años no son los mejores, puede tener sentido ampliar el período de cómputo, pero a su vez elegir los mejores, y a su vez descartar las lagunas», explicó ayer Escrivá, aferrándose al cambio de tendencia que se produjo con la crisis financiera del 2008. Y es que, desde entonces, hasta tres de cada diez trabajadores han visto empeorar sus condiciones laborales en los últimos años de su carrera, justo antes de retirarse, penalizándoles con una prestación más baja de la que les habría correspondido.
¿Por qué se quiere elevar la cotización máxima?
En la actualidad la base máxima de cotización de un trabajador está fijada en los 4.139,40 euros. El Gobierno quiere elevarla para que los ciudadanos con más ingresos también aporten más a la hucha de las pensiones. A corto y medio plazo, estima Escrivá, la medida permitirá recaudar más en las décadas de los treinta y los cuarenta, cuando el sistema sufrirá «un poco más de tensión» por la jubilaciones masivas y los problemas para incorporar más trabajadores al mercado laboral —a causa del declive demográfico—. «Lo que hay que hacer es elevar progresivamente esa pensión máxima y, al mismo tiempo, de forma análoga, aumentar la cotización en la base máxima. Si eso lo hacemos de forma gradual y suave, como tenemos previsto, eso tiene la virtualidad, desde el punto de vista de la sostenibilidad del sistema de pensiones, de que aumentará la recaudación en términos de cotizaciones sociales», explicó ayer, después de señalar que en el entorno europeo las prestaciones máximas son más altas.
¿Cuándo se aplicarán los cambios?
Una vez que se llegue a un acuerdo sobre la reforma y esta se apruebe, se activará un régimen transitorio, para que no afecte a los trabajadores que ya están cerca de la jubilación. Según confirmaron fuentes de la negociación a Colpisa, podría haber incluso una etapa para escoger entre el actual sistema de jubilación y el futuro.
Los agentes sociales respaldan subir las bases máximas de cotización
El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, tuvo que arrancar el día de ayer apagando los fuegos que se habían generado con los dimes y diretes típicos de la antesala de las reuniones. Prometía Escrivá que no tenía intención de ampliar de 25 a 35 años el período de tiempo cotizado para calcular la pensión. Y lo hacía a sabiendas de que esta es una de las principales líneas rojas que pusieron sobre la mesa los interlocutores sociales. Tanto UGT y CC. OO. como Unidas Podemos mostraron su «frontal oposición» a un nuevo aumento.
El vicesecretario general de Política Sindical de UGT, Mariano Hoya, advirtió que los suyos no permitirán en ningún caso ampliar el período de cálculo de la pensión más allá de los 25 años actuales aunque se ofrezca la posibilidad de eliminar los peores años de cotización. Eso sí, se mostraron mucho más proclives a aumentar las bases máximas de cotización: «Es una reivindicación del sindicato desde hace años y sería un elemento recaudador interesante que quienes más cobren, coticen más», aseguró.
Las críticas de CC.OO. se centran en que las propuestas que ha facilitado el equipo de Escrivá «no se concretan» y que, a pesar de que se dicen «neutras en términos presupuestarios, no se ha aportado propuesta alguna que permita evaluarlo». Los representantes de este sindicato también se mostraron a favor de aumentar las bases máximas de cotización.
La patronal se muestra algo más cauta y ayer prefirió esperar a que el Gobierno les presente las propuestas sobre un documento para manifestar su opinión al respecto. Eso sí, inciden en que el incremento de las bases máximas de cotización debe llevar de la mano otro de la pensión máxima. Una de las advertencias más categóricas llegó procedente de las filas de los socios de Gobierno del Ejecutivo de Sánchez. Unidas Podemos dejó claro a Escrivá que no apoyará de ninguna manera la ampliación del período para establecer las pensiones: «Según los propios cálculos del Gobierno, esto reduciría las pensiones futuras en más de un 6 % e iría totalmente contra la lógica de mantenimiento del poder adquisitivo».
Los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social alcanzan un nuevo récord
Los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social han crecido un 8,6 % en los siete primeros meses del año en comparación al mismo período del 2021, alcanzando un nuevo máximo en los últimos 15 años con 80.762 millones de euros, según los datos facilitados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. «La mejoría del empleo continúa impulsando los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social», destacó el Departamento que dirige José Luis Escrivá a través de un comunicado. En comparación con los datos del último ejercicio que no estuvo afectado por la pandemia, el 2019, el incremento de las cotizaciones es del 12,6% (9.016 millones de euros más).
Según explica el Ministerio, el incremento supera en 2,1 puntos porcentuales al del gasto en pensiones en el período enero-julio, contribuyendo con ello a reducir el déficit del sistema.
En conjunto, las cuentas de la Seguridad Social presentaban, a 31 de julio pasado, un saldo positivo, de 762 millones de euros. Esta cifra se obtiene de la diferencia entre unos derechos reconocidos por operaciones no financieras de 108.448 millones de euros, que muestran un incremento del 7,6%, y obligaciones reconocidas de 107.686 millones, que crecen en un 3,8% interanual. El incremento en el total de ingresos por cotizaciones sociales viene impulsado por la evolución de los ingresos por cotizaciones de ocupados, que experimentan un alza interanual del 9,9 % hasta alcanzar los 75.914 millones de euros (6.833 millones de euros más) mientras que las cotizaciones de desempleados registran una disminución del 8,6 % (456 millones menos).