Page cree que las «malas compañías» de Sánchez tendrán un coste electoral

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo BAreño MADRID / LA VOZ

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El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una imagen de archivo. FERNANDO SÁNCHEZ | EUROPAPRESS

Malestar en el PSOE, que niega que haya discrepancias sobre las alianzas

20 sep 2022 . Actualizado a las 08:03 h.

La cercanía de las elecciones autonómicas y municipales ha puesto en guardia a los barones socialistas respecto al coste electoral que puede suponer en sus territorios el desafío constante de Unidas Podemos al Gobierno de Pedro Sánchez y los pactos con los partidos independentistas. Aunque son varios los barones socialistas que cuestionan la política de alianzas de Sánchez, es el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el que con más rotundidad se ha pronunciado sobre esta cuestión.

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Page calificó de «malas compañías» a los socios del Gobierno y aseguró que eso es algo que inquieta al electorado socialista. La dificultad que tiene el Ejecutivo, según el líder castellanomanchego, «no es tanto acabar la legislatura con estos apoyos, que es lo que creo que va a pasar, porque el ambiente está muy enrarecido como para intentar saltar a la otra orilla sin garantías», sino ofrecer a los españoles «la única alternativa de seguir contando con esos mismos socios en el futuro». «Si seguimos con las mismas compañías, es evidente que va a haber un castigo. Cuando se fue, Pablo Iglesias reconoció que concentraba mucho rechazo social. Esa nube de rechazo no se ha diluido, se está desplazando», explicó.

En una entrevista en el diario El Mundo, Page cuestionó también el indulto a los líderes independentistas del procés. «El barniz político que se dio a los indultos es un ataque al sentido mismo del indulto. Por definición los indultos no pueden ser políticos», argumentó, para, a renglón seguido, evitar pronunciarse a favor de la medida de gracia para el expresidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, aunque considera que es una persona «razonable e íntegra».