La policía iraní trata de silenciar a tiros las protestas

La Voz EFE / TEHERÁN

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Los manifestantes prenden fuego a una barricada en una calle de Teherán durante las protestas por la muerte de Mahsa Amini tras ser arrestada por la policía de la moral iraní por llevar el velo mal colocado
Los manifestantes prenden fuego a una barricada en una calle de Teherán durante las protestas por la muerte de Mahsa Amini tras ser arrestada por la policía de la moral iraní por llevar el velo mal colocado WANA NEWS AGENCY | REUTERS

Al menos 26 personas han muerto ya durante los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes, que protestan por la muerte de una mujer tras ser arrestada por la policía de la moral por no llevar bien puesto el velo islámico

23 sep 2022 . Actualizado a las 19:52 h.

La violencia que se ha vivido en el centro de Teherán durante las últimas noches por enfrentamientos de los manifestantes con las fuerzas de seguridad durante las protestas por la muerte de Mahsa Amini —que falleció tras ser arrestada por la llamada policía de la moral por no llevar bien puesto el velo islámico— se ha expandido a otras zonas de la capital, donde hasta ahora no había manifestaciones, según explicaron varios testigos.

Varias personas contaban este viernes cómo los agentes de las fuerzas de seguridad irrumpieron pegando tiros al aire, lanzando gases lacrimógenos y golpeando a los viandantes. «Agentes de seguridad, con diferentes uniformes, aparecieron y empezaron a disparar al aire», detalló un residente de Teherán, que se encontraba la tarde del jueves en una zona comercial del norte de la ciudad para tomar un café. Su mujer y su hija de 18 años se escondieron, pero fueron descubiertas.

«Empezaron a golpearnos con la porra. Traté de que no golpeasen a mi hija y me pusieron una pistola en la cabeza y con la porra me dieron en la cara», explicaba la mujer. 

Réplicas gubernamentales

Esas escenas contrastan con las marchas progubernamentales, en las que este viernes participaron miles de iraníes en varias ciudades, para expresar su rechazo a las protestas por la muerte de Amini, que han dejado al menos 26 muertos en más de 20 ciudades.

Amini fue detenida el martes de la pasada semana por la llamada policía de la moral en Teherán, donde se encontraba de visita, y fue trasladada a una comisaría para asistir a «una hora de reeducación» por llevar mal colocado el hiyab (velo islámico).

Murió tres días más tarde en un hospital, adonde llegó en coma tras sufrir un ataque al corazón, que las autoridades han atribuido a problemas de salud, algo que negaron sus familiares.