Escocia, Irlanda del Norte y Gales piden una reunión urgente con el ministro de Finanzas británico por la «insostenible» situación económica

La Voz LONDRES/AGENCIAS

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La primera ministra danesa, Mette Frederiksen (i), junto a su homóloga británica, Liz Truss (d) durante un encuentro en Downing Street.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen (i), junto a su homóloga británica, Liz Truss (d) durante un encuentro en Downing Street. DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Liz Truss admite que el anuncio de su plan fiscal para estimular el crecimiento ha ocasionado «alteraciones» en las cuentas nacionales

01 oct 2022 . Actualizado a las 17:39 h.

Las autoridades de Escocia, Irlanda del Norte y Gales han solicitado una reunión urgente con el ministro de Finanzas británico, Kwasi Kwarteng, en respuesta al anuncio de la bajada de impuestos y reducción de los presupuestos que podrían poner en peligro los servicios públicos.

El viceministro principal de Escocia, John Swinney, y los ministros de Finanzas de Gales e Irlanda del Norte, Rebecca Evans y Conor Murphy han acusado ya a Kwarteng «jugársela a una carta» con su plan fiscal de reducción de 45.000 millones de libras (unos 51.270 millones de euros) en impuestos.

Swinney, Evans y Murphy han remitido una carta conjunta a Kwarteng en la que advierten de que la inflación está afectando ya a los presupuestos de los gobiernos autónomos y que necesitan financiación adicional del Gobierno central.

«Estamos estirando los presupuestos más allá del máximo y estamos tomando decisiones difíciles para equilibrarlos, ya que no tenemos la flexibilidad ni la capacidad de endeudamiento que tiene el Gobierno británico», han argumentado.

«Es una postura que probablemente no se pueda sostener y que está poniendo en riesgo los servicios públicos», han advertido. Así, han indicado que no pueden esperar al 23 de noviembre para que Kwarteng concrete su plan de reducción de la deuda.

«El Gobierno británico se la juega a una carta con las finanzas públicas y la salud de nuestra economía. Incluso antes del último viernes Reino Unido afrontaba ya una de las turbulencias más graves de la última generación», han señalado. «Sin embargo, el Gobierno británico ha optado por empeorar significativamente las cosas anunciando unas rebajas fiscales para los más ricos sin ninguna explicación creíble de cómo se cubrirá» el dinero que se deje de recaudar, informa Press Association.

«Es necesaria una acción urgente para afrontar estas cuestiones que afectan a nuestra economía, a los servicios públicos y a los hogares del país. Esta acción no puede esperar a la actualización que habéis anunciado para noviembre», han remachado.

«Alteraciones» en la economía nacional

Por otro lado, la primera ministra británica, Liz Truss, ha admitido que el anuncio de su plan fiscal para estimular el crecimiento ocasionó «alteraciones» en la economía nacional al tiempo que insistió en que se actuó «de manera decisiva» para controlar las finanzas del país.

En unas declaraciones divulgadas este sábado por el tabloide The Sun, la jefa del Ejecutivo de Londres justificó de nuevo el controvertido programa con el que planea fomentar el crecimiento económico del Reino Unido, que ha causado inestabilidad en los mercados y ha hundido la libra.

«Voy a hacer las cosas de manera diferente. Esto implica tomar decisiones difíciles e implica (ocasionar) alteraciones a corto plazo», reconoció Truss al citado periódico.

La líder tory reiteró asimismo su compromiso para «hacer que la economía crezca» con medidas para estimular el crecimiento en ocho áreas: regulación de empresas, agricultura, vivienda y planificación, inmigración, conexiones móviles y de banda ancha, servicios financieros, cuidado de niños y energía.

Truss también dijo al citado tabloide que mantendrá «un puño de hierro sobre las finanzas nacionales». Cuando el Gobierno británico reveló los detalles del llamado «mini presupuesto», con masivos recortes fiscales, no presentó, como es habitual al hacer este tipo de declaraciones, las valoraciones económicas para la economía del país, algo que preocupó a los inversores y obligó al Banco de Inglaterra a intervenir anunciando la compra de bonos soberanos de emergencia.

Hasta ahora, la primera ministra ha rechazado los llamamientos de varios sectores para dar marcha atrás a los recortes aunque indicó esta semana que publicará las perspectivas del organismo supervisor fiscal del país, la Oficina de Responsabilidad financiera (OBR), el 23 de noviembre, el mismo día en que se espera que el «chancellor» dé a conocer más planes para la economía.

El drama económico

El drama económico británico coincide con la visita de la primera ministra danesa Mette Frederiksen al país anglosajón. Junto a su homóloga del Reino Unido, reafirmaron en Londres el apoyo de sus países a Ucrania frente a las «despreciables acciones de Rusia», según reveló un portavoz de Downing Street, residencia de la líder tory.

Durante un encuentro mantenido en la sede del Ejecutivo británico, «las líderes subrayaron la necesidad de permanecer unidos ante las despreciables acciones de Rusia en Ucrania» al tiempo que la dirigente danesa «actualizó» a Truss sobre «el daño ocasionado al gasoducto de Nord Stream la pasada semana».

«Ambas convinieron en que esos incidentes fueron claramente un acto de sabotaje» y la primera ministra británica «ofreció apoyo del Reino Unido en la investigación que hay en curso». Las políticas acordaron asimismo que «la seguridad del Mar Báltico redunda en los intereses de todos y dio la bienvenida al aumento de la cooperación a través de la Fuerza Conjunta Expedicionaria».

En materia de energía, Truss y Frederiksen coincidieron en «la necesidad de abogar por democracias similares para trabajar juntos a fin de aumentar la independencia energética». «La primera ministra subrayó las medidas que ha adoptado el Reino Unido para rebajar las facturas energéticas a corto plazo y fomentar nuestros suministros de energía en el largo plazo», señaló también la portavoz oficial de Londres, que agregó que ambas líderes «acordaron extender la cooperación en áreas como energía eólica, donde ambos países son pioneros globales».

Por su parte, en declaraciones hechas a los medios a las puertas de Downing Street, Frederiksen dijo que la conversación con Truss «versó mayoritariamente sobre la situación en Ucrania y los llamados referendos». «El Reino Unido y Dinamarca apoyan muchísimo a Ucrania y continuaremos nuestro trabajo y nuestra cooperación», indicó.