Pedro Sánchez afianza su perfil más internacional

Francisco Espiñeira Fandiño
Francisco Espiñeira A CORUÑA / LA VOZ

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El canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente del Gobierno, este miércoles, durante la cumbre hispanoalemana en A Coruña
El canciller alemán, Olaf Scholz, y el presidente del Gobierno, este miércoles, durante la cumbre hispanoalemana en A Coruña César Quian

La cita con Scholz en A Coruña refuerza la colaboración con Alemania en la UE

06 oct 2022 . Actualizado a las 09:29 h.

La cumbre hispanoalemana de A Coruña ha supuesto un nuevo espaldarazo a la política de la Moncloa de aumentar la presencia internacional de Pedro Sánchez. Dice la tradición que los asuntos exteriores solo entran en la agenda presidencial en el segundo mandato, pero en el caso del líder socialista esa estrategia se ha convertido en prioritaria para intentar revertir la caída del PSOE en las encuestas cuando queda poco más de un año para la cita con las urnas.

Una de las partidas más sorprendentes de los Presupuestos para el 2022 era el incremento de los viajes internacionales del presidente. Hasta cuarenta aparecían previstos a la hora de aprobar las cuentas del Estado. Esa cifra, a falta de tres meses, parece que se quedará corta, ya que Sánchez ha multiplicado su presencia internacional en los últimos meses para intentar mejorar sus relaciones con el resto de mandatarios. 

La OTAN

Del paseíllo con Biden a la cita de Madrid. El 14 de junio del 2021 supuso el principal punto de inflexión en la política internacional del Ejecutivo. Ese día, en Bruselas, una anunciada cumbre con Joe Biden se convirtió en un paseíllo de unos pocos segundos por el hall del edificio que albergaba la cumbre de la OTAN. Aquel fiasco sirvió para acelerar la salida de la entonces ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, y del todopoderoso jefe de gabinete de Presidencia, Iván Redondo. 

Los relevos en esas dos áreas y un enfrentamiento más directo con los postulados de Unidas Podemos en materias como el envío de material bélico a Ucrania permitieron reconducir las relaciones con la Casa Blanca. La organización de la cumbre de la OTAN en Madrid entre el 28 y el 30 del pasado mes de junio supuso el espaldarazo definitivo a la recomposición de las relaciones con Washington.

Coincidiendo con ese giro en la estrategia, algunas fuentes llegaron a situar a Pedro Sánchez como posible candidato a suceder como secretario general de la organización atlantista a Jens Stoltenberg, que aplazó su desembarco en el Banco Central de Noruega por el estallido de la guerra de Ucrania. 

Internacional Socialista

Un cargo sin competencias pero con proyección. En uno de sus escasos viajes a Latinoamérica para verse con el presidente de Colombia, Pedro Sánchez anunció su intención de optar a la presidencia de la Internacional Socialista, un organismo sin apenas competencias, pero que ofrece la posibilidad de establecer una agenda de contactos más amplia. La cita será en noviembre en Madrid y, de momento, parece que el presidente del Gobierno será el único candidato a ocupar el puesto que deja libre el griego Yorgos Papandreu. 

La Unión Europea

La presidencia rotatoria como broche final. Desde el triunfo de la moción de censura el 31 de mayo del 2018, Pedro Sánchez ha intentado convertirse en uno de los líderes de referencia de la Unión Europea. Además de su elogiado dominio del inglés, ha establecido una relación de complicidad con Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión, y ha logrado importantes victorias parciales como la creación de fondos de ayuda para salir de la crisis de la pandemia, la llamada excepción ibérica para el precio del gas o la negativa a recortar el consumo energético en las cifras manejadas por Bruselas. Tras iniciar su mandato intentado aproximarse al francés Emmanuel Macron, en los últimos meses ha estrechado lazos con el alemán Olaf Scholz, también socialdemócrata. El giro a la derecha en países como Italia aumentará su protagonismo en el bloque socialista. 

América, Asia y África

Del interés en Estados Unidos al olvido de los demás. Asia, pese al potencial chino, es la gran olvidada en la agenda internacional de Sánchez, mientras que de África apenas ha visitado Marruecos y ha provocado sonoros conflictos con Argelia y el Sáhara occidental por su acercamiento a Rabat. En cuanto a Latinoamérica, tampoco ha sido una prioridad del presidente, que ha evitado competir en Latinoamérica con la influencia de sus aliados de Unidas Podemos.