Según el Gobierno, ¿quiénes son «los ricos»?

Sofía Vázquez
Sofía Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

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María Pedreda

09 oct 2022 . Actualizado a las 09:58 h.

En una conversación informal con una persona de total confianza, surgió el asunto fiscal de «los ricos». ¿A quién llama «ricos» el Gobierno? De acuerdo con el impuesto de solidaridad que acaba de diseñar el equipo de Pedro Sánchez, se trata de aquellos contribuyentes con una riqueza neta superior a los tres millones de euros (los demás están exentos). En números redondos, 23.000 hombres y mujeres, un 0,1 % del total. Calcula el Ejecutivo de Madrid que aportarán 1.500 millones de euros a las arcas estatales y lo aportado se podrá deducir en el impuesto de patrimonio, un tributo cedido a las comunidades autónomas. Parece lógico pensar —y este fue el colofón de aquella conversación informal— que si las autonomías quisieran eliminar este impuesto «a los ricos» les bastaría con declarar también exentos los tres millones de euros. De esta manera acabaría la guerra fiscal desatada entre territorios a las puertas de elecciones autonómicas y locales.

Otro debate desatado está relacionado con lo siguiente: ¿en qué países existe el impuesto de patrimonio? Un informe de KPMG explica que «algunos Estados aumentaron o introdujeron, de manera temporal o permanente, nuevos impuestos sobre la riqueza neta para satisfacer sus crecientes necesidades de ingresos fiscales». Especifica cinco países (Argentina, España, Bélgica, Colombia y Noruega) y abre matices en algunos más.

1.- Argentina: introdujo un impuesto único sobre el patrimonio neto de los residentes que posean activos por valor de más de 1,85 millones de euros.

2.- España: es el único miembro de la UE que aplica el impuesto. Aumentó su tipo impositivo sobre el patrimonio neto del 2,5 al 3,5 % en el tramo superior del tributo, aplicable cuando los activos mundiales superan aproximadamente los 10,7 millones de euros.

3.- Bélgica: introdujo un impuesto recurrente del 0,15 % sobre la tenencia de una cuenta de valores que se aplica al valor medio de la cuenta superior a un millón de euros durante el período de referencia, siendo el primer período de referencia el 27 de febrero del 2021 al 30 de septiembre del 2021.

4.- Colombia: este país había establecido un impuesto temporal sobre el patrimonio neto de las personas físicas contribuyentes sobre la renta y personas físicas no residentes, así como de determinadas empresas extranjeras en el período 2020-2021 si declararon participaciones patrimoniales nacionales superiores a 1,18 millones de euros en los dos años anteriores.

5.- Noruega: redujo el coste para los contribuyentes en virtud del impuesto sobre el patrimonio neto aumentando permanentemente el descuento de valoración de las acciones y los activos operativos del 25 % inicialmente al 35 % y posteriormente al 45 %, mientras que a los propietarios de empresas con pérdidas esperadas para el 2020 se les permitió diferir el pago de los impuestos sobre el patrimonio.

6.- Suiza: No lo detalla KPMG, pero de acuerdo con dos documentos del Icex y del Idealista, su recaudación, los tipos impositivos y las bonificaciones varían en cada uno de los cantones. Cubre activos en todo el mundo, excepto los inmuebles y negocios ubicados en el extranjero.

7.- Francia lo abolió en el 2018 y lo reemplazó, recuerdan los expertos de Idealista, con otro tributo específico sobre el patrimonio inmobiliario. Afecta a los residentes fiscales en Francia que tengan activos de más de 1,3 millones de euros en cualquier lugar del mundo o a los residentes fiscales no franceses que tengan activos en Francia valorados en 1,3 millones de euros. Italia, dice el informe de KPMG, grava bienes en el extranjero. El Reino Unido lo estudió.

El impuesto sobre el patrimonio, una «anomalía» en la UE

ana balseiro

Superada la urgencia de recabar apoyos para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de este año, el acalorado debate abierto por la exigencia de ERC de armonizar tributos que, como patrimonio o sucesiones y donaciones, espolean la competencia fiscal entre territorios, se ha enfriado hasta prácticamente desaparecer de la agenda política, engullido por otras urgencias vinculadas a la crisis sanitaria. Sin embargo, un informe de la Fundación Civismo, firmado por María Crespo, profesora de Hacienda Pública en la Universidad de Alcalá de Henares, pone ahora negro sobre blanco que, en lo que respecta al impuesto sobre el patrimonio, España es una «anomalía en el entorno de la Unión Europea».

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