Los miembros del CGPJ ignoran el informe de Lesmes y eligen como presidente al progresista Rafael Mozo
ACTUALIDAD
El Poder Judicial tendrá una bicefalia, porque Marín Castán presidirá el Tribunal Supremo
13 oct 2022 . Actualizado a las 20:38 h.El pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) eligió este jueves al progresista Rafael Mozo, el vocal más antiguo, como el nuevo presidente del órgano de gobierno de los jueces en sustitución de Carlos Lesmes, que dimitió el pasado lunes. Mozo se ha convertido en presidente con un amplio apoyo de los vocales, 16 votos a favor y uno en contra del moderado Wenceslao Olea, mientras que la progresista Mar Cabrejas se ausentó de la votación.
No obstante, las fuentes citadas por Efe matizan que Mozo ha sido nombrado suplente del presidente, pero no presidente como tal, de manera que sus funciones no pueden ser las mismas que las del presidente titular del CGPJ, porque actúa como vocal que cubre la vacante, aunque «durante el tiempo que desempeñe la suplencia, recibirá los honores y tratamiento y consideración y demás atribuciones propias del cargo».
De esta forma, la práctica totalidad de los vocales rechazan el informe encargado por Lesmes, que planteaba que su sustituto en ambas instituciones debería ser, de manera automática al día siguiente de publicar su renuncia el BOE, el presidente de sala más antiguo del Supremo, Francisco Marín Castán.
Así las cosas, el Poder Judicial tendrá una bicefalia puesto que Mozo presidirá el órgano de gobierno de los jueces y, previsiblemente, Marín Castán el Supremo.
Mozo es el presidente más inesperado en la historia de la institución, porque llega tras la dimisión de Lesmes y aupado por sus compañeros, que sitúan así a un progresista en un organismo dominado por conservadores.
Nadie podía imaginar en diciembre del 2018, cuando venció el plazo para renovar el CGPJ, que el todopoderoso Lesmes sería sustituido por un vocal de su propio consejo, ya caducado, y con una importante interinidad en sus funciones.
Mozo se convierte en presidente por ser el vocal más antiguo, pero quienes le conocen destacan de él que es uno de los miembros más respetados del consejo y de los que mejor conoce su engranaje, pues forma parte de la comisión permanente desde el 2016, órgano en el que reside el control de gobierno de los jueces. Algo que implica que ha tenido dedicación exclusiva los últimos seis años en la institución. Por eso no es de extrañar que fuera elegido como uno de los interlocutores del bloque progresista para negociar con los conservadores los nombramientos de dos magistrados del Constitucional, aunque hasta la fecha sin éxito alguno.