Los opositores a la medida consideran que conducirá a una mayor militarización de una fuerza policial ya demasiado agresiva con las comunidades pobres y minoritarias
30 nov 2022 . Actualizado a las 16:49 h.Los concejales del Ayuntamiento de San Francisco acordaron autorizar a la Policía de la ciudad californiana a usar robots controlados a distancia con capacidad de matar en situaciones de emergencia.
Después de un un debate que reflejó las divisiones entre los miembros del consistorio y se puso en evidencia las objeciones de los grupos de libertades civiles, la aprobación salió adelante por ocho votos a favor y tres en contra. Los opositores a la medida dijeron que la autorización conducirá a una mayor militarización de una fuerza policial que ya es demasiado agresiva con las comunidades pobres y minoritarias.
Los líderes policiales han pedido reiteradamente la medida subrayando la necesidad de poder desplegar robots con fuerza letal en casos «extremadamente raros contra sospechosos violentos» o terroristas suicidas.
El Departamento de Policía de San Francisco dijo que no tiene robots prearmados y que no tiene planes de armar robots con armas, pero podría desplegar robots equipados con cargas explosivas «para contactar, incapacitar o desorientar a sospechosos violentos, armados o peligrosos» cuando hay vidas en juego, señaló la portavoz del Departamento de Policía de San Francisco (SFPD, por sus siglas en inglés), Allison Maxie. «Los robots equipados de esta manera solo se usarían en circunstancias extremas», añadió.
La Policía de San Francisco actualmente tiene una docena de robots terrestres en funcionamiento que se utilizan para evaluar bombas o proporcionar visión en situaciones de poca visibilidad. Fueron adquiridos entre el 2010 y el 2017, y ni una sola vez se han utilizado para lanzar un artefacto explosivo, aunque podrían haberlo hecho, según recoge Europa Press de la Policía de San Francisco.
Todos esos robots son capaces de «abordar detenciones criminales, incidentes críticos, circunstancias apremiantes, ejecutar una orden judicial para evaluaciones de dispositivos sospechosos», según los agentes policiales.