El BCE y la OCDE alertan de que los efectos de segunda ronda tirarán de la inflación en los dos próximos años

LA VOZ / Agencias REDACCIÓN

ACTUALIDAD

BCE

Los precios en los países desarrollados escalaron hasta el 10,7 % en octubre por la subida de los alimentos

06 dic 2022 . Actualizado a las 17:08 h.

El economista jefe del Banco Central Europeo (BCE), Philip Lane, ha subrayado este martes en una entrevista que la institución cree que los efectos de segunda ronda serán los principales impulsores de la inflación en los dos próximos años. Sobre ese riesgo también ha alertado la OCDE, que advierte que en países como Estados Unidos o Reino Unido es la inflación subyacente -es decir, sin energía ni alimentos frescos- la que más tira.

«Muchos sectores necesitan subir los precios porque sus costes han aumentado. Muchos trabajadores también han sufrido hasta ahora una gran reducción en sus estándares de vida y esperamos que reciban mayores subidas de sueldo en el próximo año y también en el 2024 y el 2025. Estos van a apoyar el gasto y subir los precios», ha asegurado en una entrevista con el medio italiano Milano Finanza, según recoge Europa Press.

Lane, no obstante, considera que «es probable» que la eurozona se encuentra cerca del pico de inflación, pero la volatilidad de los precios del gas dificulta predecir si este tope ha llegado o se producirá durante los primeros meses del 2023.

El miembro del Comité Ejecutivo del BCE confía en una normalización de la demanda para el próximo año tras la reapertura después del coronavirus del año anterior, y que las subidas de los tipos de interés comiencen a hacer efecto.

Por su parte, la OCDE también ha informado este martes en un comunicado que la inflación de los productos alimentarios en el conjunto de los países más desarrollados llegó en octubre al 16,1 % interanual, ocho décimas más que en septiembre, lo que supone el máximo nivel desde mayo de 1974.

En octubre, los precios de los alimentos se dispararon en 33 de los 38 países miembro. En términos interanuales, la subida fue particularmente acusada en Turquía (99 %), Hungría (42,9 %), en las tres repúblicas bálticas -Lituania (33,7 %), Letonia (29,5 %) y Estonia (28 %)- y Colombia (27 %).

En la zona euro como conjunto, el incremento fue algo más moderado (15,5 %) mientras que España se quedó a una décima de tocar esa media.

Como consecuencia del encarecimiento de los alimentos en octubre, la inflación general en la OCDE se elevó al 10,7 %, dos décimas más que en septiembre.

En octubre tenían una inflación interanual de dos dígitos 18 de los países integrantes y, de nuevo, Turquía estaba en cabeza con una cifra estratosférica del 85,5 %, seguida de las tres repúblicas bálticas con índices superiores al 20 %.

España, con un 7,3 %, estaba netamente por debajo de la media. Sólo quedaban por debajo países que no están en Europa (como Japón, Corea del Sur, Australia, México o Estados Unidos), que no están tan afectados por la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania, así como Francia (6,2 %), Luxemburgo (6,9 %) y Suiza (3 %).

El incremento de los precios de la energía se ralentizó globalmente en la OCDE en octubre, con un 28,1 % de ascenso interanual frente al 28,8 % en septiembre.

En cualquier caso, la progresión interanual de la energía fue superior al 10 % en 35 países miembros. España, con un 8 %, fue uno de los tres que escapó a esa regla, al igual que México (3,2 %) e Israel (5,5 %)

Subida de tipos de interés

Respecto a la subida de tipos de interés prevista por el BCE para enfriar los precios, en la misma entrevista Lane la ha definido como «una aproximación prudente» y, aunque considera necesarias más subidas de tipos, ha señalado que «ya se ha hecho mucho».

Por ello, ha subrayado que el BCE tomará decisiones sobre los tipos «reunión a reunión» y ha indicado que, de cara a nuevos aumentos, la situación ha cambiado y se parte de unos tipos más altos que en las reuniones anteriores, lo que enfría la posibilidad de otra subida de 75 puntos básicos.

Asimismo, ha asegurado que la recesión en Europa será «relativamente suave y corta», lo que también significará que su impacto antiinflacionario será «muy limitado».

Medidas solo para los más vulnerables

En cuanto a los gobiernos, Lane ha advertido de que las políticas fiscales expansionistas pueden provocar más subidas de tipos y ha llamado a poner en marcha programas para proteger a los más vulnerables y no dirigidos a toda la población.

«Los gobiernos todavía necesitan hacer mucho para proteger a los más vulnerables y ofrecer apoyo a las empresas que se enfrentan a retos particulares. Pero ayuda, si esto se produce de forma temporal y dirigir en lugar de aumentar excesivamente la demanda agregada de forma persistente», ha subrayado.

Asimismo, ha llamado a los Estados miembro a acordar un marco fiscal y el nuevo Pacto de Estabilidad y Crecimiento «tan pronto como sea posible en el 2023», ya que esto ayudará al BCE a elaborar sus recomendaciones para el 2024 y los próximos años.