El colapso y una huelga en la sanidad pública se agregan a la lista de problemas de Rishi Sunak

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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Manifestación de enfermeras en el hospital St. Thomas en Londres.
Manifestación de enfermeras en el hospital St. Thomas en Londres. HENRY NICHOLLS | REUTERS

Los enfermeros se suman este jueves a la ola de paros en el Reino Unido

15 dic 2022 . Actualizado a las 12:26 h.

Cerca de 100.000 enfermeras se suman este jueves con una jornada de huelga de doce horas a la oleada de paros para reclamar mejoras salariales que este mes ponen en jaque la sanidad, el sistema ferroviario, los aeropuertos y otros servicios en el Reino Unido.

El Gobierno británico no ve «realistas» las reclamaciones salariales del colectivo de enfermeros, que hoy mantienen en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte su mayor huelga de la historia. En Escocia se ha pausado al acceder el Gobierno de Edimburgo a las negociaciones.

La secretaria de Estado de Sanidad, Maria Caufield, señaló que las conversaciones con el principal sindicato de la profesión, el RCN, el pasado lunes «no llegaron a un acuerdo». «No podemos llegar a un aumento del 19 %, no es realista», dijo Caufield en declaraciones que recoge Efe del canal Sky News», al tiempo que expresó su «enorme pesar» por la huelga.

Los afiliados al RCN reclaman una subida salarial un 5 % por encima del Índice de Precios al Consumo Minorista (RPI, en inglés), que suele guiar las negociaciones colectivas y que en noviembre alcanzó el 14 %.

Como si la inflación y la crisis energética no fueran suficientes, Rishi Sunak debe agregar otro problema a su lista: un posible colapso de la sanidad pública (NHS).

El NHS (Servicio Naciona de Salud, en castellano) es uno de los orgullos británicos. Sin embargo, a 74 años de su fundación el sistema sanitario público confronta serios problemas de falta de personal y medios que vienen afectando su calidad y provocando demoras desde hace tiempo. No obstante, con la llegada del invierno se espera que la situación, que algunos ya califican de «colapso», se complique. Un escenario que podría poner en serios aprietos al primer ministro, quien prometió proteger este tesoro nacional.

Los últimos datos del propio NHS ofrecen un diagnóstico poco alentador. Solo en Inglaterra, 7,2 millones de personas esperaban a finales de octubre para ver a un médico especialista o iniciar un tratamiento para alguna dolencia y de ellas 410.000 personas que tienen un año en esa lista de espera.

Por su parte, el 68,9 % de los pacientes que fueron a urgencias debieron esperar por lo menos cuatro horas para ser atendidos. Aunque este dato es un poco mejor al de octubre, cuando ese porcentaje fue de 69,3 %, el mismo sigue estando lejos de la meta. Los estándares del NHS obligan a que el 95 % de los pacientes que ingresen por urgencias sean admitidos, vistos y dados de alta, si lo admiten, en cuatro horas.

La mejora del sistema sanitario fue una de las banderas tories en las generales del 2019, cuando Boris Johnson prometió construir 40 nuevos hospitales y contratar a 50.000 enfermeras. Unas promesas que Sunak recogió al llegar a Downing Street, pero que su política de recortes, para frenar la inflación, parece poner en entredicho.

El enfermo tiene cura

Para rematar la BBC y otros medios vienen publicando en los últimos días relatos de pacientes que han tenido que esperar hasta 12 horas dentro de una ambulancia para ser ingresados a un hospital. Y también el testimonio de doctores que admiten que no llevarían a su familia a los centros de salud en los que trabajan, debido a que no cuentan con personal para brindar una adecuada atención.

Pese a los alarmantes datos, las autoridades niegan que el NHS esté colapsado y solo hablan de que los próximos meses «serán complicados».

«La sanidad pública y la asistencia social están enfrentando una enorme presión. Para ayudar a aliviar eso, estamos proporcionando hasta 8.000 millones (9.283 millones de euros) para recuperar los servicios a niveles previos a la pandemia», afirmó el ministro de Salud, Steve Barclay, quien calificó de «alentador» que los tiempos de espera por ambulancias se hayan reducido (30 segundos en Londres).

No obstante, expertos en materia sanitaria como Julian Redhead han advertido que el problema no se resolverá hasta que no se atiendan las carencias que afronta la dependencia. Muchas personas con discapacidad, problemas mentales y ancianos que viven solos terminan en los hospitales y después es difícil darlos de alta, porque no hay suficientes asistentes sociales.

Otro ingrediente

A la falta de personal y al invierno hay que sumarle otro elemento que puede complicar la situación: la huelgas de enfermeras y paramédicos.

El personal de las ambulancias exige un aumento salarial acorde con la inflación (11 %), mientras que las enfermeras reclaman un ajuste de 17 %. Sin embargo, el Gobierno ha ofrecido entre 4 %. El 52 % de los británicos consideran justifica la drástica medida de los paramédicos y de las enfermeras, de acuerdo con una encuesta de YouGov.

 La oposición y los sindicatos culpan la situación a los «doce años de recortes en el NHS» de los conservadores.