Aragonès reta a Sánchez y dice que el 2023 es para diseñar otro referendo
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El mandatario catalán se felicita de las cesiones del Gobierno al independentismo
27 dic 2022 . Actualizado a las 15:43 h.El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, volvió a retar ayer a Pedro Sánchez a convocar en Cataluña un referendo de autodeterminación pactado. Es la exigencia que le había hecho hace días a cambio del apoyo de ERC en el Congreso para ser investido de nuevo presidente del Gobierno tras las próximas elecciones.
Pero ahora el órdago lo lanzó inmerso en el marco de la solemnidad del discurso institucional de Navidad desde el antiguo hospital de la Cruz Roja en Barcelona, actualmente la Biblioteca de Cataluña, «desde donde se trabaja por la promoción de la lengua catalana», recoge el portal del Gobierno catalán. Se trata de la nueva exigencia independentista después de lograr los indultos a los condenados por el procés, y de la eliminación del delito de sedición y la reforma de la malversación. Algo que agradeció Aragonès afirmando que «es evidente que el diálogo y la negociación para resolver el conflicto político con el Estado empieza a aportar sus frutos», pero que también le sirvió de dardo a Junts, que no comulga con el diálogo y que plantea la validez de la consulta ilegal del 1-O.
«Se dijo que era imposible derogar la sedición, se dijo que era imposible modificar el delito de malversación», recordó el presidente catalán, quien insistió en que se avanza gracias a la mesa de diálogo entre Gobierno central y el catalán. Y reclamó amnistía para los independentistas juzgados y los pendientes de serlo.
Pacto de claridad y referendo
«El 2023 tiene que ser el año de dar forma a la propuesta catalana de acuerdo de claridad», señaló Aragonès, quien insistió en trabajar para lograr un gran pacto entre agentes sociales, económicos y políticos catalanes para que fije las condiciones de un referendo consensuado con el Gobierno.
Con el anuncio de la consulta respondía a Pedro Sánchez y a sus ministros del ala socialista que han repetido estos días que no habrá un referendo en Cataluña porque la Constitución no lo permite, y pese a que ERC centrase en esa medida la ponencia política que presentará en su congreso de enero,
Si Sánchez afirmó que el procés ha terminado, Aragonès vino a darle ayer la revancha.
En enero del 2020, el líder socialista fue elegido con los apoyos de PSOE, UP, PNV, BNG, Nueva Canarias, Más País, Compromís y Teruel Existe. En total 167, frente a los 165 de PP, Vox, Cs, JxCat, CC, PRC, CUP, Navarra Suma y Foro Asturias. La abstención de ERC (13 diputados) y Bildu (5) fue decisiva para que lograse la mayoría simple.
Desde entonces, ERC cobró cada vez que pudo el peaje. Así, ante la falta de avances para solucionar lo que consideran el conflicto catalán, los de Oriol Junqueras no apoyaron el presupuesto del Gobierno del 2019, aunque sí los siguientes: el del 2020, a cambio de avances en la mesa de diálogo, entre otras cuestiones; los del 2021, por la ley audiovisual y la protección del catalán; y los de este año, por la reforma del Código Penal. Y retorcieron sus posiciones en otros asuntos. ERC no apoyó los fondos europeos (se abstuvo), la reforma laboral (votó en contra) ni el proyecto anticrisis (en contra).
La escuela catalana
No es la primera vez que Aragonès hace un uso partidista de la institución gubernamental que debe representar a todos los catalanes. El año pasado, pronunció su discurso desde una escuela y centró su alocución en el fallo judicial que obliga a impartir el 25 % de la enseñanza en castellano. Por lo tanto, echó mano de un tema que divide a la sociedad y, lejos de buscar un consenso, defendió las escuelas como «núcleo de la nación catalana». Lo dijo entonces desde el colegio Rosselló Pòrcel de Santa Coloma de Gramanet. Casualidad, o no, es la localidad de la que Gabriel Rufián aspirará a ser alcalde en las elecciones de mayo.
Aprobar los presupuestos
Pere Aragonès aprovechó también el mensaje navideño para, en el marco más regional, hacer una apelación a los grupos parlamentarios de PSC y Junts de cara a hacer posible la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para el 2023.
«El grueso del trabajo está hecho. Solo hace falta voluntad política para hacerlo posible. Por eso pido a los grupos con quien aún no ha sido posible llegar a un acuerdo responsabilidad respecto a la ciudadanía y que no demoren más su decisión», dijo.
De esta forma, Aragonès, quien recientemente selló un acuerdo sobre las cuentas con los comunes de Jéssica Albiach, se refirió al PSC de Salvador Illa y a Junts, formaciones con las que también mantiene contactos con la esperanza de que se sumen al consenso presupuestario, pero que hasta ahora se han mostrado antagonistas.
Pese al acuerdo, Albiach señaló hace días que mantienen grandes diferencias con el Gobierno catalán, pero consideran que Cataluña necesita disponer de presupuestos, e invitó a PSC y Junts «a decidir en qué lado están».
Este es el segundo año que el presidente de la Generalitat se dirige a los catalanes un 26 de diciembre, en lugar de hacerlo el tradicional día 30, festividad de san Esteban, mártir del cristianismo adoptado por el secesionismo como símbolo de la independencia de España.