¿Qué hacemos con las cápsulas de café utilizadas?

ALEJANDRA CEBALLOS / S. F.

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Las monodosis de café vinieron para quedarse, pero a más de uno le preocupan los desechos que estamos generando. ¿Qué hacemos? Estas son las soluciones que tenemos a mano

22 feb 2023 . Actualizado a las 09:22 h.

A principios del siglo XX se creó en Italia la máquina de expreso con la intención de reducir el tiempo de preparación del café por las mañanas. Desde ese momento, no han dejado de aparecer innovaciones que buscan traer el expreso a casa o acelerar, incluso más, su proceso de preparación.

Es así como en 1986 se creó en Suiza la primera cafetera de Nespresso, con presencia actual en más de 60 países. Adicionalmente, se han creado más de 400 marcas sustitutas tanto para las cápsulas como para las máquinas que, además, se han diversificado.

La promesa consistía en tomarse un café cosechado en diferentes lugares del mundo, con la calidad de una tienda de café, en la comodidad de tu casa. ¿Y el aluminio?, se preguntan los más preocupados por el medio ambiente. Los más críticos insisten en que este método implica un residuo extra a la hora de preparar el café, uno que antes no existía. En el 2018, por ejemplo, se produjeron más de 55.000 millones de cápsulas en el mundo, con un porcentaje de reciclaje muy bajo.

Lo cierto es que el tema ambiental no es ajeno a los consumidores. Los más curiosos extraen los posos de café para compostarlo y realizan manualidades con las cápsulas. Otros, con la intención de rentabilizar los contenedores, vuelven a llenarlos con otro café y los cubren nuevamente con aluminio para reutilizarlos.

En cuanto a las empresas, las hay como Halo, Cafés Novell y Café Ético, que producen cápsulas biodegradables, o como Benfuchen y Waycap, que comercializan opciones reutilizables compatibles con las marcas más populares. Simplemente, hay que comprar el café de preferencia, compactarlo en la cápsula y utilizarla como las otras, solo que una y otra vez.

 A reciclar

Para los que no hacemos manualidades, las marcas se han puesto manos a la obra. Nespresso, por ejemplo, cuenta desde el 2009 con un sistema de recolección de las cápsulas en las propias tiendas. Basta con retirar las cápsulas de la máquina, depositarlas en bolsas plásticas especiales y llevarlas a las tiendas de café u otros puntos a nivel nacional e internacional. Ellos se encargan de utilizar los residuos orgánicos como fertilizante para cultivos de arroz y tratar el aluminio para volverlo a utilizar.

Para otros usuarios, y para los que dudan de que se haga algo con esos materiales, existen otras opciones. En España, hay comunidades en las que se han llevado a cabo proyectos que permiten a las personas reciclar sus cápsulas de cualquier marca en el contenedor amarillo. En Valencia, por ejemplo, se creó Coaali (Coalición por el reciclaje de aluminio y el acero ligero), y en Cataluña y Madrid también hay empresas de residuos dedicadas a darle una segunda vida a los materiales de las cápsulas.

En Galicia tenemos otras opciones. La organización sin ánimo de lucro, Circularcaps, formada por 24 empresas fabricantes de cápsulas de café, tiene más de 277 puntos de recogida a nivel comunitario y más de 4. 000 a nivel nacional. A través de ellos puedes reciclar tanto las cápsulas metálicas como las de plástico. En la planta, un tromel se encarga de separar los materiales. El aluminio, al ser infinitamente reciclable, se utiliza para crear nuevos artículos como portaminas e incluso bicicletas; el café como fertilizante, y el plástico para crear granza, que también puede usarse para fabricar macetas o mobiliario urbano. ¡Todos podemos contribuir, recicla tus cápsulas!