Sánchez dice que Feijoo no se atreve a votar en contra de la moción de Vox

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

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Asegura que se toma «en serio» el debate y respeta al profesor Tamames

28 feb 2023 . Actualizado a las 10:17 h.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró esta noche que se ha producido un cambio entre la última moción de censura que presentó Vox, en la que el entonces líder del PP, Pablo Casado, votó en contra, y la que presenta ahora, en la que el PP ha anunciado ya su abstención. El análisis de Sánchez es que Alberto Núñez Feijoo «claramente se está acercando a Vox» y «no se atreve» a rechazar la moción de censura porque sabe que la única manera que tendría de gobernar es en coalición con el partido de Abascal. Según Sánchez, el esquema de juego de la ultraderecha «no ha cambiado» y consiste en «fomentar el odio y la crispación». 

«Rapapolvo» a Abascal

Lo que sí se ha modificado, según el presidente, es que Vox ha cambiado de candidato «después del rapapolvo» que Abascal se llevó en el anterior intento. Sánchez aseguró que se toma «muy en serio» esta moción de censura y expresó su «máximo respeto» por el profesor Ramón Tamames, que es quien la defenderá. Pero, a su juicio, para lo que servirá esta moción es para contrarrestar dos modelos de país: el que formaría la alianza de la derecha y la ultraderecha y el que defiende la actual coalición progresista.

Durante una entrevista esta noche en Telecinco, Sánchez se refirió a la guerra de Ucrania y a las diferencias en el seno del Gobierno de coalición. «Cuando se escuchan declaraciones sobre la paz», dijo en referencia a las palabras de la ministra de Asuntos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, hay que aclarar, que «para lograr una paz duradera debemos ayudar a Ucrania en todo lo que necesite».

«Si Putin deja de atacar, la guerra dejará de existir. Y si Ucrania deja de defenderse, Ucrania dejará de existir», afirmó para contrarrestar las críticas de sus socios al envío de armas. Respecto a las insinuaciones de Podemos de que España podría acabar enviando tropas a Ucrania, pidió no caer en la «escalada verbal». «Lo que puedo garantizar es que lo que está haciendo España es ayudar a un país que está siendo agredido y no puede haber ningún tipo de equidistancia», sostuvo.

Sánchez descartó también las especulaciones sobre que las elecciones generales podrían celebrarse en noviembre, y no en diciembre, como él había sostenido hasta ahora. Indicó que aunque no está decidido todavía, estaría «más cerca» de diciembre, aunque en cualquier caso serán al finalizar el 2023.

El presidente del Gobierno restó cualquier veracidad a las encuestas que vaticinan que el PP podrá gobernar con mayoría absoluta junto a Vox tras las próximas elecciones generales. «Esos datos no se van a dar», aseguró tajante, añadiendo que las cifras que él maneja «no van en ese sentido». «Lo único cierto es que a partir de las generales va a haber un Gobierno de coalición. O uno progresista, o uno del PP y la ultraderecha», explicó.

Aseguró que la creciente publicación de sondeos obedece a un intento de «evitar el debate» que se tiene que sustanciar antes de las elecciones generales y que es, a su juicio, que el PP «solo tiene un potencial aliado que es la ultraderecha». Por el contrario, incidió en que la actual coalición de Gobierno progresista ha sido capaz de «hacer avanzar al país».

El presidente no ve peligro de ruptura de la coalición con Podemos 

Sánchez no ve peligro de que el Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos acabe rompiéndose por las crecientes tensiones entre los socios. «Somos dos partidos con culturas muy distintas. El PSOE tiene presencia en la calle, pero también una larga experiencia de Gobierno», mientras que Podemos «vino de la protesta y está en tránsito a ser un partido de Gobierno». «Si dejamos atrás el ruido y nos centramos en lo logrado por este Gobierno, creo que la hoja de servicios del PSOE y de Unidas Podemos es francamente notable», indicó. 

Desplante al rey

El jefe del Ejecutivo consideró «una equivocación» que el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, no saludara al rey Felipe VI en la inauguración del World Congress Mobile que se celebra en Barcelona. Explicó que hay pocas ferias en España que cuenten con el respaldo institucional liderado por el rey Felipe VI, que también ha contribuido a la consolidación de la sede permanente en Barcelona de una cita de «trascendencia multinacional».

«Hoy España es una referencia de esta industria», aseguró. En todo caso, resto importancia a lo sucedido y recalcó que lo importante, a su juicio, es que se ha conseguido estabilizar la situación en Cataluña y que eso «nos hace mejor al conjunto del país». 

Abascal quiere que se debata antes del 4 de abril para convocar elecciones el 28-M

Elegir la fecha de la moción de censura es una facultad de la presidenta del Congreso, Meritxell Batet. Pero Vox desea que se celebre antes del 4 de abril para que así, en caso de prosperar, el nuevo Gobierno pudiera adelantar las elecciones para hacerlas coincidir con las municipales y autonómicas del 28 de mayo. Así lo explicó ayer Santiago Abascal, que aclaró que será él mismo quien presente la moción que luego defenderá como candidato a la presidencia del Gobierno el economista Ramón Tamames. Los precedentes que existen en las cinco mociones de censura en democracia van desde una semana a treinta días después de su presentación.

La disolución inmediata de las Cortes en caso de que prosperara la moción es una de las exigencias que planteó Tamames para aceptar la oferta de Vox. Aunque por el momento ningún partido ha anunciado su voto a favor, Abascal dijo que no tira «la toalla» para tratar de convencer al PP de que reflexione y pase de la abstención que ya ha anunciado Alberto Núñez Feijoo al voto a favor. «Mejor será el apoyo de 150 diputados que solo de 52 diputados», indicó.

Abascal justificó la presentación de la moción asegurando que se trata del «peor Gobierno de la historia». Y, por ello, situó a Feijoo ante el reto de escoger el día de la votación: «O Pedro Sánchez o el profesor Tamames».

En una rueda de prensa en el Congreso, Abascal explicó que su objetivo es «retratar» al Gobierno «con el apoyo de los enemigos de España, los aliados de Putin y de Maduro y de docena y media de diputados que han convertido el Congreso en un lupanar». «Hay quienes dicen equivocadamente que esta moción fortalece al Gobierno. No creemos que esas compañías fortalezcan al Gobierno», sostuvo Abascal.

ERC plantea no participar

El líder de Vox calificó de «delirantes, injustos y sorprendentes» los ataques a Tamames por su edad, 89 años, y dijo que la moción servirá como reconocimiento a los mayores y a los valores de «concordia» que representa el candidato elegido

La portavoz de ERC, Marta Vilalta, planteó al resto de partidos de izquierda la posibilidad de no participar en el debate para «no blanquear» a Vox. La idea sería que los portavoces de estos grupos se limitaran a leer un párrafo común desde la tribuna para luego retirarse sin entrar en debate con Tamames y regresar solo a la hora de la votación para hacerlo en contra.