Los republicanos inician la carrera hacia la nominación del aspirante a derrotar a Biden
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Donald Trump se adueña de la principal convención conservadora de EE.UU. y visibiliza la fractura del partido
05 mar 2023 . Actualizado a las 10:19 h.La batalla por el alma del conservadurismo norteamericano no podría llegar en peor momento para el Partido Republicano. Con los candidatos acumulándose en la línea de salida, la formación acusa una profunda división. La brecha tiene nombre y apellidos y define el principal interrogante que sobrevuela a los candidatos conservadores: ¿hay Partido Republicano sin Donald Trump en el 2023?
La Conferencia Conservadora de Acción Política (CPAC) de esta semana, daba buena cuenta de ese debate. El expresidente Trump jugaba en casa en un evento en el que sus fieles eran mayoría, y así se lo hicieron saber a la candidata Nikki Haley la tarde del viernes. Si el discurso de Haley convenció, convenció poco, o al menos eso es lo que invitaban a pensar los gritos de «Amamos a Trump» que le propinaba la multitud a la exgobernadora de Carolina del Sur mientras se dirigía a la salida.
Hija de inmigrantes y embajadora ante las Naciones Unidas durante la presidencia Trump, Haley podría considerarse una candidata del ala más moderada del partido sino fuese porque a lo largo de su carrera política ha condicionado su solidez ideológica a los vientos políticos dominantes del momento. Podría haber sido la primera candidata presidencial republicana en otra era del partido, en la era posTrump, sin embargo, parece que no convence ni a los más moderados de su moderación ni a los más extremistas de su extremismo.
El segundo presidenciable que se subió al escenario de la CPAC fue Mike Pompeo, exdirector de la CIA y exsecretario de Estado, ambos cargos ocupados durante la Administración Trump. Aunque Pompeo aún no ha anunciado su candidatura, aprovechó su discurso ante los asistentes reunidos a las afueras de Washington D.C. para ponerles sobre aviso de lo que considera «una crisis del conservadurismo».
El más inusual de los candidatos republicanos, Vivek Ramaswamy, también estuvo el viernes sobre el escenario de la CPAC. El multimillonario de origen indio está planteando una campaña centrada en evitar lo que llama «el divorcio nacional» entre estados republicanos y demócratas y en combatir los excesos del progresismo estadounidense. Entre las propuestas que Ramaswamy lanzó a la audiencia de la CPAC, la más llamativa fue la de «eliminar el FBI» y crear «algo nuevo» para sustituirlo.
La ausencia de DeSantis
La ausencia más llamativa del evento fue la del gobernador de Florida Ron DeSantis que acudió en su lugar a un retiro para donantes conservadores en Palm Beach. La candidatura del floridano tiene posibilidades de ponerle las cosas difíciles a Donald Trump toda vez que los dos están empatados en las encuestas y mantienen una ventaja considerable respecto a los demás candidatos.
A favor de DeSantis, su excelente desempeño en las elecciones del 2022 y un estado de Florida que va camino de convertirse en la distopía ultraconservadora perfecta. En contra, un momento histórico en el que la política exterior —área en la que destaca por su inexperiencia— tiene visos de resultar extremadamente relevante de cara a las elecciones del 2024.
Prueba del control de Donald Trump sobre la CPAC, es la prominencia con la que aparecía su apellido por todos los recovecos del evento. Dos de sus hijos, Donald Junior y Lara se han subido ya al escenario. Trump se reservaba para el discurso de clausura del foro conservador la noche de este sábado (madrugada del domingo en España). Lo hacía poco después de que otro de los invitados de relumbrón, el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, se dirigiese a los asistentes de la CPAC para elogiar a Trump, condenar el control de armas —«un pueblo armado nunca será esclavizado»— y poner de nuevo en duda la victoria de Lula da Silva en las elecciones del 2022.