Médicos, mecánicos, matemáticos y TIC tienen las menores tasas de paro en España

La Voz MADRID / EUROPA PRESS

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JOSE PARDO

Las oficinas públicas de empleo solo intermediaron en menos del 2 % de los nuevos contratos

24 mar 2023 . Actualizado a las 16:12 h.

 Los trabajadores que han recibido formación en salud y servicios sociales, así como en ciencias sociales, periodismo y documentación; mecánica, electrónica y otra formación técnica, y en ciencias naturales, química, física y matemáticas tienen menores tasas de paro en España que las personas que han optado por otras especialidades o se han quedado en la formación básica. Así lo reflejan datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Según el organismo, el 56,2 % de la población española de 16 o más años cuenta con formación general, lo que se corresponde con las personas que a lo sumo han alcanzado la enseñanza secundaria obligatoria o el bachillerato.

El resto de la población tiene alguna especialidad, destacando el sector de estudios de Negocios, Administración y Derecho (10,7 %), Mecánica, electrónica, otra formación técnica, industria y construcción (8 %) y salud y servicios sociales (5,9 %).

El INE analiza las distintas ramas y concluye que la población de 16 y más años formada en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) presentó el año pasado una tasa de empleo del 80,54 %.

A las TIC les siguen los trabajadores que estudiaron ciencias sociales, periodismo y documentación, con un 73,4 % de sus licenciados o graduados trabajando. El 'top 3' de empleo por formación recibida se completa con quienes se han especializado en salud y servicios sociales, pues el 71,5 % están trabajando.

El cuarto puesto es para los que han recibido formación en mecánica, electrónica, industria y construcción (71,49 %), seguido de los que han cursado ciencias naturales, químicas, físicas y matemáticas, con una tasa de empleo del 70,99 % y de los formados en negocios, administración y Derecho (70,77 %).

En el lado opuesto, las menores tasas de empleo se encuentran entre quienes se formaron en sectores desconocidos o poco específicos, con un 23,6 %, y aquellos que tienen una formación general (46%), con una notable diferencia entre los hombres (54,4 %) y las mujeres (37,68 %).

Menos paro en el sector sanitario

En cuanto a la tasa de paro, la más baja se da entre las personas formadas en salud y servicios sociales (7,9 %), seguida de los trabajadores formados en ciencias sociales, periodismo y documentación (8,12 %); mecánica, electrónica, industria y construcción (8,17 %); TIC (8,58 %) y ciencias naturales, químicas, físicas y matemáticas (8,75 %).

Por el contrario, las mayores tasas de paro se concentran entre los ubicados por el INE en sectores desconocidos (28,99 %); entre quienes han recibido una formación básica (16,88 %), y entre los trabajadores del sector servicios (16,21 %).

Pero una cosa son las especialidades profesionales que cuentan con más o menos salida laboral y otra bien distinta es el medio a través del que se logra encontrar empleo. A la visa de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) las oficinas públicas de empleo no son buenas colocadoras. Menos de 2 de cada 100 trabajadores han sido contratados por la intermediación de esta vía. Un porcentaje que se ha reducido una décima respecto al 2021 (2 %) y que se mantiene más o menos invariable, décima arriba o abajo, desde hace años.

Las estadísticas muestran que 319.400 personas obtuvieron el año pasado un puesto de trabajo gracias a la intermediación de una oficina pública de empleo. Este dato contrasta con el registrado por las empresas de trabajo temporal (ETT), cuya tasa de mediación duplicó la de las oficinas públicas de empleo.

En concreto, el número de asalariados que fue contratado a través de una ETT en el 2022 alcanzó la cifra de 657.900, lo que supone una tasa de intermediación del 3,8%. No obstante, este porcentaje se ha reducido tres décimas respecto al 2021, cuando las ETT consiguieron empleo al 4,1 % de los asalariados.

Un país de jefes sin subordinados

De la EPA del 2022 también se extrae que la mayor parte de los trabajadores españoles tiene jefe, pero ningún subordinado. En concreto, casi siete de cada diez trabajadores se encontraban en esta situación en el año pasado.

Del total de ocupados contabilizados el año pasado, el 9,9 % no tenía jefes ni subordinados (trabajador independiente), el 7,3 % era mando intermedio; el 6,7 % era director de una empresa pequeña, departamento o sucursal; el 6,2 % era encargado, y el 0,6 % ocupaba un puesto de director de empresa grande o media.

El porcentaje de empleados, es decir, de trabajadores con jefe y sin subordinados, aumentó en el 2022 cuatro décimas respecto al 2021, situándose en el 69 %, mientras que el porcentaje de mandos intermedios y encargados escaló una décima, y el de directores de pequeñas empresas o sucursales creció cuatro décimas.

Por su parte, la proporción de trabajadores independientes (sin jefes ni subordinados) bajó siete décimas el año pasado, hasta el 9,9 %, en tanto que los directores de empresas grandes o medianas disminuyeron una décima.

La proporción de hombres superan a la de las mujeres en todos los tipos de puesto de trabajo, salvo en el caso del puesto de empleado (con jefes y sin subordinados), donde las mujeres sobrepasan a los hombres en 11,3 puntos.

Las mayores diferencias entre ambos sexos se dan en ocupados independientes, donde los hombres superan en 3,5 puntos la proporción de mujeres, y en directores de pequeñas empresas, que presentan una brecha de 3,4 puntos.

En el 2022, el número de ocupados aumentó en una media de 617.000 personas, hasta situarse en 20.390.600 personas. Los más beneficiados por este avance de la ocupación fueron los establecimientos de 10 a 49 trabajadores, con 409.700 personas más, y los de 50 a 249 trabajadores, con 269.600 más.

Por contra, los establecimientos de 250 o más trabajadores fueron los únicos que recortaron su cifra de ocupados, con 80.300 personas menos que en el 2021.

Cuidado de dependientes

A lo largo del 2022, un total 383.500 ocupados trabajaron a tiempo parcial para disponer de más tiempo para cuidar a personas dependientes, un 7,3% más que un año antes.

La mayoría de los empleados que optaron por la jornada parcial para ejercer las tareas de cuidado fueron las mujeres, 354.800, un 4,1 % más que en el 2021. En el caso de los hombres, un total de 28.700 se acogieron a la jornada parcial para poder ejercer también de cuidadores, un 72,9 % más que el ejercicio precedente.

Menos teletrabajo

Los datos de esta submuestra publicada por el INE constatan un descenso del teletrabajo a medida que se ha ido dejando atrás la pandemia.

Así, el porcentaje de ocupados que trabajaron más de la mitad de los días desde su domicilio pasó del 9,5 % en el 2021 al 7,6 % en el 2021 y la proporción de ocupados que no trabajó ningún día desde casa subió desde el 83,9 % al 85,2 %. Por su parte, el 6,3 % de los empleados teletrabajaron de manera ocasional en el 2022, frente al 5,8 % del 2021.

Frente a la caída del teletrabajo, aumentó el número de ocupados que tuvo que trabajar los fines de semana. Así, un 34,5% trabajaron al menos un sábado al mes, medio punto más que en el 2021, y el 21,3 % de los ocupados tuvieron que hacerlo al menos un domingo al mes, frente al 20,6 % del 2021.

Además, el porcentaje de ocupados con jornada nocturna subió desde el 10,6 % al 11,8 %. Para el 6,6 % de los trabajadores, este tipo de jornada fue ocasional, mientras que un 5,2 % tuvieron jornada nocturna más de la mitad de los días trabajados. El porcentaje de trabajadores nocturnos hombres, con un 13,8 %, superó al de mujeres (9,4 %).