Miles de ciudadanos lusos se han manifestado este fin de semana contra los elevados precios de la vivienda
02 abr 2023 . Actualizado a las 16:38 h.El primer ministro de Portugal, António Costa, ha pedido a los empresarios que hagan un «esfuerzo» para subir los salarios de los trabajadores porque aumentarlos «también hace crecer la economía».
«Es necesario que la economía crezca para que los salarios crezcan, pero el crecimiento de los salarios también hace crecer la economía», afirmó Costa este fin de semana en un congreso en Lisboa de la Tendencia Sindical Socialista.
«Así como el Estado no puede dejar de contabilizar los aumentos de funcionarios, las empresas tampoco pueden, pero debe haber un esfuerzo común de todos para mejorar los ingresos”, añadió, según recogieron medios locales.
A su criterio, la crisis inflacionaria y la interrupción del aumento de los ingresos son «la mayor amenaza» para el crecimiento de la economía.
Portugal registra una inflación que se encuentra en los niveles más altos en 30 años y un salario mínimo que se sitúa en los 760 euros.
Ante las quejas de algunos empresarios por la falta de trabajadores, Costa, quien gobierna con mayoría absoluta desde hace un año, abogó por que «reorganicen» los horarios laborales y apuesten por una «mayor conciliación entre la vida persona y familiar» y «horarios más compatibles».
Los ciudadanos cargan contra el nuevo plan de vivienda
Sobre las protestas que se convocaron este sábado en diferentes ciudades del país por los altos precios de la vivienda, Costa alegó que, en «una democracia plural», la «contradicción existe».
El Gobierno dio esta semana luz verde a su plan de vivienda, con polémicas medidas como el alquiler forzoso de casas desocupadas, el fin de las Visas Doradas o grandes limitaciones a los apartamentos turísticos, que ha recibido críticas de partidos, alcaldes, asociaciones y hasta del presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa.
Los manifestantes consideran insuficientes estas medidas y pidieron cambios «coyunturales».
En Lisboa, la marcha concluyó con un enfrentamiento entre los manifestantes y la policía, con daños materiales en varios establecimientos comerciales y con dos funcionarios con contusiones leves.
La conflictividad laboral se ha disparado en el último año en Portugal alimentada por la escalada de la inflación que, según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística luso, se situó en marzo en el 7,4 %.
Médicos, profesores, conductores de trenes y otros funcionarios han organizado también múltiples protestas y huelgas en los últimos meses en diferentes ciudades portuguesas.