La izquierda francesa vuelve a fracturarse por la elección de una disidente socialista
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Martine Froger logró el escaño gracias al voto de la derecha
04 abr 2023 . Actualizado a las 00:37 h.La victoria de una candidata socialista disidente, elegida diputada gracias en parte a los votos de la derecha, abre una vía de agua en la estrategia oficial de su partido en favor de la coalición con los otros grupos de la izquierda francesa, que han tenido que encajar así un revés electoral.
Esta nueva discordia la personaliza Martine Froger, que ganó su escaño en la segunda vuelta de una elección parcial celebrada este domingo en el departamento de Ariège, en los Pirineos, en la que se enfrentaba a Bénédicte Taurine, candidata oficial de la coalición de izquierda Nupes.
Taurine, que tenía el apoyo de la dirección del Partido Socialista (PS), así como el de La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon, de los ecologistas y de los comunistas, y había acabado en cabeza en la primera vuelta, por delante de Froger, se tuvo que contentar con un 39,8 % de los votos, frente al 60,2 % de su rival, según recoge Efe.
Froger, por su parte, había sido respaldada por algunos barones socialistas que siguen sin tragar la apuesta del primer secretario del PS, Olivier Faure, de integrarse en la Nupes, controlada por LFI de Mélenchon. Entre ellos están la presidenta de la región de Occitania, Carole Delga; el alcalde de Nantes, Nicolas Mayer-Rossignol; la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, o el ex primer ministro Bernard Cazeneuve.
El PS, que había pedido sin éxito a Froger que no se presentara a la segunda vuelta para evitar un «un duelo en la izquierda» que sería decidido por los votos de la derecha y de la extrema derecha, ha reaccionado con un comunicado duro con la nueva diputada y, sobre todo, con lo que hay detrás. «Es una victoria pírrica que no abre ninguna perspectiva para la izquierda, puesto que se ha construido en una alianza con las derechas contra la unión de la izquierda y de los ecologistas», escribió la formación en manos de Olivier Faure.
«La izquierda —añade la nota— no puede ser la alternativa más que unida». La prueba, según los socialistas, es que fue con esa unión como en las legislativas de junio pasado consiguió obtener 150 diputados e «impidió» al presidente francés, Emmanuel Macron, obtener una mayoría absoluta, y a la Agrupación Nacional de Marine Le Pen, lograr un grupo parlamentario «más importante aún».
Mélenchon, con un tono indignado, cargó en Twitter contra lo que calificó de «lamentable montaje político». «Ahí se ve para qué sirven los ‘disidentes del PS’. Refugio del voto de Le Pen y de Macron en la segunda vuelta para derrotar la oposición a la jubilación a los 64 años».
El líder izquierdista hacía alusión así a la reforma de las pensiones de Macron, que ya ha sido formalmente adoptada —en espera de su validación o no por el Consejo Constitucional— y prevé retrasar la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años y que ha generado gran contestación social.