Álvaro de Marichalar no se presenta al juicio por altercados con independentistas en Cataluña
ACTUALIDAD
El hermano del exyerno del emérito se resistió a una detención
18 abr 2023 . Actualizado a las 08:53 h.Álvaro de Marichalar, hermano del exyerno del rey emérito, no se presentó este lunes al juicio en el que la Fiscalía le pide nueve meses de cárcel por resistirse a una detención de los Mossos d'Esquadra durante una manifestación independentista en octubre del 2017, alegando motivos laborales. En la vista, celebrada en la Audiencia Provincial de Barcelona, el abogado de Marichalar explicó al tribunal que su cliente se encuentra en Panamá «por motivos laborales», que la notificación del juicio que se le hizo en su domicilio de Madrid no la recibió y que la voluntad del empresario era que se le juzgara de todas formas «en ausencia».
Los hechos por los que la Fiscalía acusa a Marichalar se remontan al 26 de octubre de 2017, un día antes de la declaración unilateral de independencia. Según explicaron los tres agentes de Mossos d'Esquadra que comparecieron como testigos, aquel día Álvaro Marichalar se desplazó a la plaza Sant Jaume de Barcelona para protestar contra el independentismo catalán, situándose frente al Palau de la Generalitat con una pancarta en la que se leía: «Basta del 3 %. Las instituciones son de todos». Sobre las 15 horas llegó a la plaza una manifestación independentista formada por decenas de estudiantes que, al detectar la presencia de Marichalar y su oposición a las tesis soberanistas, se encaró con él. Los estudiantes le quitaron la pancarta al empresario y la lanzaron hacia la puerta del Palau de la Generalitat, dentro de la zona de vallas donde estaban los Mossos, que aseguraron que se quedaron la pancarta y prometieron a Marichalar que se la devolverían al finalizar la movilización.
El empresario enarboló después una bandera de España, que estaba atada a un palo, y la mostró a los independentistas, que de nuevo le insultaron y trataron de quitarle la bandera, ante lo cual Marichalar golpeó en la cabeza con el palo a una manifestante.
«La situación estaba muy caliente, vimos que varios estudiantes se ponían máscaras para no ser identificados y que se acercaban con malas intenciones. Por eso le dijimos que nos acompañara hacia dentro del palacio de la Generalitat. No quiso venir y tuvimos que arrastrarlo para llevarle dentro. Solo queríamos protegerle», dijo el subinspector de los Mossos que dirigía el operativo aquel día.