El primer ministro británico, investigado por no notificar la participación de su mujer en una agencia de canguros que podría beneficiarse de ayudas del Gobierno
17 abr 2023 . Actualizado a las 19:39 h.Los negocios de su mujer vuelven a meter en problemas a Rishi Sunak. El primer ministro británico será sometido a una investigación en el Parlamento, por presuntamente no informar sobre las acciones que su cónyuge tiene en una empresa de canguros que podría recibir fondos públicos. La investigación tiene lugar un año después de que se conociera que Akshata Murty no tenía la residenciada fiscal en el Reino Unido, con lo cual se ahorró millones de libras en impuestos, unas revelaciones que estuvieron a punto de acabar con la carrera del hoy jefe de Gobierno.
El comisionado de Estándares de la Cámara de los Comunes, Daniel Greenberg, anunció este lunes que se ha abierto al premier un proceso por un posible conflicto de intereses. Aunque la instancia no informó el objeto de la investigación, la prensa local dio por hecho que la misma era por la participación que Murty tiene en Koru Kids, una agencia de canguros. La compañía podría beneficiarse del plan del Gobierno anunciado el pasado marzo para aumentar los fondos a las guarderías infantiles y al cuidado de niños, para así facilitar que los padres trabajen más horas. Hasta el pasado 6 de marzo, Murty figuraba como accionista de Koru Kids, según la BBC.
Sunak no mencionó los vínculos de su esposa con la agencia cuando compareció el pasado 28 de marzo ante los miembros de un comité del Parlamento. El artículo 4 del Código de Conducta de los diputados les obliga a declarar «los intereses financieros indirectos, como los de un cónyuge o pareja, u otro miembro de la familia». Sin embargo, días después Sunak aseguró por escrito que sus bienes y negocios y los de su esposa fueron registrados ante la Oficina del Gabinete. No obstante, la última actualización de este registro, que es distinto al de los legisladores, no se ha hecho pública.
Polémica servida
Desde el número 10 de Downing Street negaron que el primer ministro haya incurrido alguna infracción y prometieron que colaborarán con las indagaciones. «Nos complace ayudar al comisionado a aclarar cómo se ha declarado esto de manera transparente», aseguró un portavoz del Gobierno.
No opina lo mismo la vicesecretaria general del Partido Laborista, Angela Rayner, que acusó a Sunak de eludir el «escrutinio» público y de faltar a su palabra. «El primer ministro no cumple con la integridad que prometió y preserva el régimen de normas corruptas que heredó, mientras los conservadores se resisten a normas más estrictas», afirmó.
Al llegar al poder en octubre pasado, Sunak aseguró que encabezaría un Gobierno íntegro, profesional y que rendiría cuentas. Para despegar las dudas sobre sus finanzas el premier, considerado el diputado más rico del Parlamento, publicó hace unas semanas su declaración de impuestos. Antes su esposa, hija de un millonario indio, se domicilió fiscalmente en el país y pagó los tributos atrasados.