Crean la primera «piel electrónica» para que los robots sientan como humanos
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Esta tecnología podría ser utilizada en entornos hostiles, como determinadas tareas de la industria manufacturera, en el sector sanitario y en la inteligencia artificial, para «dar vida» a gemelos virtuales
29 abr 2023 . Actualizado a las 19:19 h.Investigadores de la Universidad de Edimburgo han creado la primera «piel electrónica inteligente», que proporciona a las máquinas un sentido de su propio movimiento, percepción del espacio y una respuesta a los estímulos externos similar a la de los seres vivos. Liderado por los doctores Yunjie Yang y Francesco Giorgio-Serchi, el equipo ha conseguido desarrollar una tecnología que mediante sensores permite replicar la capacidad de los humanos para percibir o sentir su propio movimiento corporal, denominada propiocepción. Como si de un sistema nervioso se tratase, con los diferentes conjuntos de electrodos, localizados en la superficie del robot, se captura la información de movimiento y la deformación en diferentes posiciones, explica el doctor Yang. Las respuestas son conducidas a través de microcanales formados por metales líquidos hasta un procesador, donde la información se codifica, se extrae —si es útil— y se analiza.
Esta tecnología abre un enorme abanico de aplicaciones futuras relacionadas con entornos hostiles, como tareas de la industria manufacturera. La piel inteligente también podría ser utilizada en el sector sanitario, señalan desde Edimburgo: «Con el movimiento y la información táctil, proveería al doctor de un control más preciso, más cercano al nivel de una lupa, a través de un robot quirúrgico». De hecho, ya trabajan en ello con un endoscopio prototipo junto con el Consejo de Investigación Médica británico.
Gemelos virtuales
Otro futuro uso potencial de esta dermis es la inteligencia artificial: dar vida a copias, gemelos virtuales en el metaverso. Gracias a su capacidad de transmitir en tiempo real información del movimiento «podemos proporcionar parámetros relacionados con la salud y obtener una versión virtual del cuerpo humano más lograda», dice Yang. «Seremos capaces de registrar nuestras emociones e interacciones con diferentes humanos, y después transmitir esa información al mundo digital», detalla el investigador. Pero el camino opuesto también sería posible: «Las interacciones en el mundo digital entre diferentes humanos digitales pueden ser enviadas a través de la piel electrónica al cuerpo humano».