Marina Fernández, experta en protocolo: «Carlos III quiere hacer un esfuerzo por modernizar la coronación»

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN

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Asegura que el nuevo monarca ha ajustado de forma drástica el presupuesto del evento en la abadía de Westminster y que le dio «una vuelta completa» a la etiqueta recomendada para los más de dos mil invitados

07 may 2023 . Actualizado a las 09:20 h.

Marina Fernández (Oviedo, 1981), directora de comunicación de la Escuela Internacional de Protocolo, ha vivido en primera persona la boda de los duques de Sussex, la coronación de Felipe VI, el entierro de la reina Isabel y, cómo no, asesorará a varios medios de comunicación en cuestiones de protocolo en la coronación de Carlos III. Desde Londres se prepara para el gran día de la Casa Real Británica y atiende a la Voz de Galicia.

—La coronación es un evento multitudinario en el que la casa real británica tiene una serie de objetivos. ¿Cuáles son?

—Sin duda será uno de los más vistos de la historia. La coronación la paga el Estado, el pueblo británico. Carlos III intenta ser muy mirado con el presupuesto. No hay cifras públicas, pero los expertos estiman que costará 100 millones de euros. El nuevo monarca quiere hacer un esfuerzo por modernizar la coronación. Hay elementos inamovibles, pero cualquier ventanita que ha tenido para hacer cambios se ha lanzado de cabeza.

—¿Habrá cambios significativos en la ceremonia?

—Se anunció una modificación oficial en la forma de homenaje. Será el pueblo el que, voluntariamente, rendirá pleitesía al nuevo rey. Desde la gente que esté en la abadía de Westminster a todos los ciudadanos de Reino Unido y de la Commonwealth.

— De las ventanitas que comenta, ¿qué variación puede ser la más llamativa en los pasos a seguir de Carlos III?

—Puede haber un cambio importante en el juramento. Tradicionalmente el rey se autoproclama defensor de la fe anglicana y Carlos III ha expresado su deseo de proclamarse defensor de las fes, de todas las que procesan sus súbditos

—Antes de recibir el cariño del pueblo estará la parte más tradicional, el homenaje de los pares.

—Los primeros en rendir homenaje son los obispos, y luego los lores. Solo el duque de Cambridge se arrodillará frente al rey por varios motivos: el resto tienen una edad muy avanzada y también está el asunto del príncipe Enrique.

—¿Qué papel tiene en la coronación?

— No está previsto que haga nada en especial. Estará dentro del colectivo de invitados que pertenecen a la familia real británica.

—El que sí tendrá una presencia activa es su sobrino y futuro heredero, el príncipe Jorge.

— La función de los pajes reales es sujetar el baldaquino que cubre al rey en el momento de la unción. No sabemos cómo harán esta parte porque el príncipe es muy joven. También es importante destacar los pajes de Camila, que parte de ellos serán sus nietos. Ella tuvo hijos de un matrimonio anterior con Andrew Parker Bowles, que está invitado a la ceremonia. Me parece un gran acierto porque muchas familias construidas a raíz de de dos núcleos y con hijos de parejas anteriores podrán sentirse identificadas.

—¿Cómo será la coronación de Camila, el último capítulo de la ceremonia en la abadía de Westminster?

— Un rey hace reina, pero una reina no hace rey. Cuando se coronó a Isabel II no existió este paso. Existe la posibilidad de que la reina consorte se corone en otra ceremonia. Ha ocurrido en otras ocasiones, y podría darse, pero en este caso no es extraño que sea en el mismo acto por varias razones: les ha costado mucho llegar hasta allí y también por lo ya comentado, por ahorrar en costes.

—¿La etiqueta también se modernizará?

— Le han dado una vuelta completa. A los lores les han recomendado (una etiqueta nunca es obligatoria) que cambien la vestimenta tradicional por una más rebajada, con trajes oscuros. Las mujeres irán de corto, con vestidos por la rodilla como marca el protocolo. Será un acto clásico de mañana, en el que habrá mucho chaqué y mucho uniforme militar. El rey Carlos III optará por uno acorde a su rango.