La temperatura media mensual fue 3 grados superior y solo llovió un 22 % de la habitual
09 may 2023 . Actualizado a las 09:28 h.Un dato y una fotografía que acaban de conocerse evidencian la intensidad de la sequía que está afectando actualmente a España. La imagen la publicó el domingo el programa Copernicus sobre cambio climático de la Unión Europea. En la instantánea, que fue tomada el pasado 1 de mayo por uno de sus satélites, se puede apreciar el impacto de la falta de agua en Extremadura, una de las comunidades más castigadas por el déficit de lluvia. Los efectos son más apreciables cuando se compara con el estado que presentaba la vegetación en la región extremeña justo un año antes.
Es la segunda vez en pocas semanas que una institución científica internacional se fija en el caso español. La NASA difundió el pasado 12 de abril una prueba visual de los dos principales embalses de Cataluña. Uno de ellos, el de Sau, se encuentra a solo el 7 % de su capacidad.
Y si una imagen vale más que mil palabras, una cifra también. La Aemet comunicó ayer que el pasado mes fue el abril más cálido y seco desde 1961, cuando arranca la serie histórica. La temperatura media mensual fue 3 grados superior a lo normal. «En la Península destacan las anomalías térmicas, cercanas a 4 grados en zonas del interior de Andalucía, este de Extremadura y suroeste de Castilla-La Mancha, llegando a alcanzarse valores próximos a 5 en algunos puntos de estas regiones. Fueron extraordinariamente elevadas las temperaturas máximas diarias en abril, las cuales quedaron en promedio 4,7 grados por encima del valor normal. Las mínimas se situaron 1,3 por encima de la media, resultando una oscilación térmica diaria 3,4 superior a la normal del mes», destaca el informe.
Sobre la lluvia se puede decir que estuvo literalmente ausente en muchas zonas de España porque en algunas localidades del sureste no cayó ni una sola gota de agua. «La precipitación media fue de 14,2 litros por metro cuadrado, que representa el 22 % del valor normal del mes Se ha tratado del abril más seco desde que comienzo de la serie en 1961», apunta la Agencia Estatal de Meteorología. De hecho, si el porcentaje pluviométrico no acabó siendo más bajo todavía, fue gracias al agua que cayó en el norte peninsular. El mes extremadamente seco y caluroso en la Península, pero también en el norte de África, ayudó a impulsar la media mundial. A nivel global fue el cuarto abril más cálido desde que existen registros climatológicos.
El abril del futuro
El pasado mes ofreció una visión sobre cómo puede ser el clima en España a finales de siglo si la humanidad continúa emitiendo gases de efecto invernadero al ritmo actual. Esta zona de la Tierra se está calentando con mayor intensidad que el resto del mundo. Desde la época preindustrial la media anual ha aumentado 1,7 grados, mientras que el valor medio global es de 1,1. Una anomalía positiva de tres grados es algo que no esperaba hasta el período 2080-2100 en el peor de los escenarios. Como ya se ha visto, en el abril de ese futuro, la lluvia es un recurso inexistente en muchas zonas del país y la temperatura tiene el potencial de destrozar registros históricos.
Si en el 2023, con un ascenso menor de dos grados, se alcanzaron 38,8 grados de máxima en abril, cabe preguntarse cuánto puede alcanzar en un escenario en el que la temperatura de la Tierra aumente tres o más grados.