Villarejo dice que se investigó a Rosell y «no tenía nada que ver con el independentismo»

La Voz REDACCIÓN

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El excomisario José Manuel Villarejo
El excomisario José Manuel Villarejo

El excomisario afirma que las sospechas sobre el expresidente del Barcelona fueron infundadas y asumidas por la magistrada que llevó su caso

26 may 2023 . Actualizado a las 15:33 h.

El excomisario José Villarejo ha reconocido ante el juez que investiga la querella interpuesta por el expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell contra supuestos integrantes de la denominada Operación Cataluña que se investigó a ese empresario pero se concluyó «que no tenía nada que ver con el independentismo».

Villarejo ha declarado este viernes ante el titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid por la querella que interpuso Rosell contra él y contra el exjefe de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas, el exinspector Antonio Giménez, el inspector Alberto Estévez y el exagregado del FBI en la embajada estadounidense Marc L. Varri. Antonio Giménez y Alberto Estevez han declarado también ante el juez, aunque solo a preguntas del magistrado y de sus abogados, han precisado fuentes jurídicas.

El magistrado Hermenegildo Barrera admitió a trámite la querella por los presuntos delitos de organización criminal, falsedad en documento oficial, acusación y denuncia falsa, malversación de caudales públicos y detenciones ilegales que presentó Rosell, en la que se relataba que los integrantes de la «Operación Cataluña» idearon una querella contra él para perjudicarlo.

Todo ello se tradujo, según la querella, en la apertura en junio de 2015 de «una investigación prospectiva y secreta» en la Fiscalía de la Audiencia Nacional durante dos años que terminaría con una querella contra Rosell, su detención y su estancia durante dos años en prisión preventiva antes de ser juzgado y ser absuelto. La querella destaca que la jueza que instruyó el caso en la Audiencia Nacional y le mantuvo dos años en la cárcel fue Carmen Lamela, ascendida después al Tribunal Supremo.

Al salir de los juzgados este viernes Villarejo ha explicado que ha contestado a todas las partes y ha dejado clara cuál fue su actuación, explicando que se trata de «una guerra del fútbol absoluta donde intentaron engañarnos a algunos presentándole (a Rosell) como que era un independentista». «Fue obviamente un objetivo que sí se miró en el 2012, pero ya en mis notas de inteligencia quedó claro que este señor no tenía nada que ver con el independentismo», ha añadido.

El excomisario ha precisado que él ya expuso en el 2012 «las peleas que había entre los árbitros» e informó también sobre el Real Madrid, «pero lo taparon todo en aquella época». En el 2017 intentó hablar con la magistrada Carmen Lamela «para aclararle las cosas», pero le dijeron que no podía hacerlo «porque ella solo hablaba con gente del CNI, de la Guardia Civil o vinculada al Opus».

Y ha sostenido que esa magistrada no actuó de mala fe, sino que «la engañaron, porque le dijeron que el señor Rosell era un peligro para la seguridad del Estado y etcétera, y como ella estaba en esa historia a cambio del Supremo...». Villarejo ha valorado ante los periodistas este proceso de instrucción, ya que «el juez pregunta y no deja que el fiscal lleve la iniciativa, como pasa en la Audiencia Nacional».

Ha incidido en que colaborará con la justicia y en que está llevando a cabo «la catarsis» que prometió en el 2021 al salir de prisión «para que se corrijan todos los errores e ilegalidades que algunos que se creen Estado están cometiendo». En esta causa declaró el pasado 10 de mayo Sandro Rosell, quien animó al juez a que llegue «hasta el fondo» de una trama político-policial contra el independentismo catalán.