Erdogan recupera al exministro de Finanzas para dar tranquilidad a los mercados

Ricard G. Samaranch ESTAMBUL / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

En el centro, el presidente turco Erdogan y el nuevo ministro de Finanzas, Mehmet Simsek.
En el centro, el presidente turco Erdogan y el nuevo ministro de Finanzas, Mehmet Simsek. UMIT BEKTAS | REUTERS

No ha renovado al titular de Interior, uno de los pesos pesados del anterior gabinete

05 jun 2023 . Actualizado a las 08:53 h.

Poco antes de ser investido de nuevo como presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan reveló la composición de su nuevo Ejecutivo, en el que solo repetirán dos ministros, los de Cultura y Sanidad. La principal atención se la ha llevado el flamante ministro de Finanzas, Mehmet Simsek, un banquero de prestigio internacional que ya dirigió la economía del país entre el 2009 y el 2018. Simsek, cuyo nombramiento ya se había especulado durante la campaña electoral, era la principal esperanza de los mercados para un retorno a una política monetaria ortodoxa en un país que sufre una aguda crisis de divisas y una inflación galopante. Erdogan se impuso en pasado domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales turcas al obtener el 52 % de los sufragios.

Según la mayoría de analistas, los problemas de la economía turca empezaron cuando Simsek abandonó su cargo de viceprimer ministro y arquitecto de la política económica del país en el 2018. El presidente Erdogan asumió entonces la toma de decisiones en este ámbito y aplicó una política monetaria opuesta a la establecida por la doctrina clásica. Así fue como, en lugar de aumentar los tipos de interés para frenar la inflación, el Banco Central de Turquía los rebajó siguiendo las instrucciones del presidente. El resultado fue una inflación galopante de hasta el 85 %, y la pérdida de más del 50 % del valor de la lira turca. 

Poder centralizado

«La gente cree que Erdogan es un islamista ignorante que no sabe de Economía. Pero no estoy de acuerdo. Él la entiende bien. Simplemente, por intereses electorales prefirió una política de tipos bajos, inflación y poco desempleo, a la situación contraria», sostiene el profesor Omer Taspinar. Ahora bien, con las reservas de divisas del Banco Central bajo mínimos, la política económica actual parece insostenible. Por esta razón, y con la finalidad de recibir una tregua por parte de los mercados, Erdogan habría recurrido a su exministro de Finanzas. Sin embargo, habida cuenta de la progresiva centralización del poder en manos de Erdogan experimentada durante las últimas décadas, no está claro hasta qué punto Simsek gozará de plenas potestades en su cargo.

Entre los otros cambios, destaca que no haya sido renovado en su cargo el ministro del Interior, Suleyman Soylu, uno de los pesos pesados del gabinete anterior. De hecho, Soylu era uno de los aspirantes a convertirse en el delfín de Erdogan, que de acuerdo con la nueva Constitución del 2017 ya no podría volver a presentarse en el 2028.

Soylu forma parte del ala dura del partido AKP, y durante las últimos meses se había destacado por sus declaraciones hostiles hacia la oposición y Occidente. Por ejemplo, en campaña llegó a sugerir que Occidente planeaba «un golpe de Estado» en las urnas. Los otros nombramientos destacados son el de Hakan Fidan, hasta ahora jefe de los servicios de inteligencia, al frente de Exteriores, y Yasar Guler, jefe del Estado Mayor, como ministro de Defensa.