Una empresa de Madrid obliga a sus teleoperadores a seguir trabajando junto al cadáver de una compañera
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«Está tirada en el suelo y nosotros cogiendo llamadas», relataron el resto de empleados
19 jun 2023 . Actualizado a las 17:52 h.«Parecía una película de terror», ese es el resumen que hacen los trabajadores del Grupo Konecta BTO sobre lo ocurrido el pasado martes. A las 14.00 horas, una de las empleadas de la empresa fallecía de manera repentina en su puesto de trabajo mientras realizaba sus funciones habituales: «Una compañera tuvo que sujetarla para que no se cayese de la silla, acto seguido intentaron por activa y por pasiva reanimarla, que permaneciese un poco más entre nosotros, que los latidos siguiesen entonando los acordes de la vida, pero no, el reloj antes de las 14.00 horas se paró para siempre», explican en un comunicado desde el Sector Federal de Telemárketing de CGT. Según recoge el escrito, los trabajadores aseguraron que no les «preparan para estas cosas» y reaccionaron «sobre la marcha, tarde y mal».
Aseguran que «por el respeto» que merece su compañera, se ven en la obligación de contar lo sucedido «sin intención de hacer daño, herir sensibilidades y sobre todo evitar que ciertos acontecimientos kafkianos no vuelvan a producirse».
Explican que en el momento de los hechos, Inma no estaba sola y la plataforma bullía como cualquier otro día. Lo que ocurrió después, es sorprendente. Los compañeros de Inma denuncian que tuvieron que seguir trabajando durante dos horas atendiendo llamadas y pendientes del teléfono junto al cadáver: «Al conocer la noticia por confusos mensajes de Whatsapp, no dábamos crédito. 'Está tirada en el suelo y nosotros cogiendo llamadas' '¿Estáis cogiendo llamadas?' 'Sí, nos dicen que sigamos cogiendo llamadas'», relataban los empleados de la empresa.
Desde el sindicato CGT aseguran que «al entrar en la 6ª planta de San Romualdo, todo parecía una película de terror de serie B»: «Al lado de nuestra compañera, alguien atendía una llamada. El servicio proseguía como si tal cosa. Era necesario PARAR PARAR PARAR, desalojar el centro. Llamar a la cordura mientras alguien repetía insistentemente 'Somos un servicio esencial'».
Los representantes de los trabajadores ya han expresado su repulsa a los responsables de Konecta por semejante comportamiento y denuncian la falta de «humanidad, empatía y respeto» mostrada por parte de la compañía. Además, aseguran que al día siguiente del suceso el Comité de Seguridad y Salud mantuvo una reunión con la empresa para dirimir responsabilidades, que se reconozca lo sucedido y poner en marcha un protocolo de actuación para estos casos.
En UGT también han exigido a la empresa un protocolo de actuación y han denunciado unos hechos que, a su juicio, demuestran una falta de humanidad por parte de la empresa: «No logramos entender porque, si además, tienen la posibilidad de trabajar a distancia, no se mandó al personal a su domicilio de inmediato evitando así presenciar este trágico suceso, no que de lo contrato estuvieron trabajando más de dos horas con la compañera de cuerpo presente».