Las claves para entender por qué implosionó el sumergible Titan

Glauber Senarega
Glauber Senarega REDACCIÓN / AGENCIAS

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El sumergible Titan desaparecido a 700 kilómetros de Terranova, Canadá, en una imagen de archivo
El sumergible Titan desaparecido a 700 kilómetros de Terranova, Canadá, en una imagen de archivo OCEANGATE EXPEDITIONS | REUTERS

La misión del submarino tenía que haber durado 10 horas, pero se le perdió la pista el domingo cuando intentaba realizar una inmersión para explorar los restos del Titanic. Todo parece indicar que el aparato se desintegró en milisegundos

23 jun 2023 . Actualizado a las 18:18 h.

La misión del submarino Titan de descender al fondo marino para ver los restos del Titanic, hundido en 1912 tras colisionar con un iceberg, tenía que haber durado diez horas. La empresa OceanGate Expeditions era la dueña y operadora del sumergible, empleado para llevar a cabo expediciones en aguas profundas. Sin embargo, el pasado lunes la compañía informó que llevaba desde el domingo sin tener contacto con el submarino. Desde ese momento, la Guardia Costera de EE.UU. inició una extensa operación de búsqueda con ayuda de Canadá para localizar al aparato, que culminó de facto este jueves, cuando se confirmó que los restos hallados a solo 500 metros del pecio del Titanic pertenecían al submarino y encajaban «con una implosión catastrófica», es decir, una rotura y hundimiento provocados por la mayor presión del exterior.

¿Por qué ocurrió la catástrofe?

Los sumergibles están diseñados para soportar presiones aplastantes. A 4.000 metros bajo el agua —profundidad máxima que podía alcanzar el Titan— la presión es unas 400 veces mayor que al nivel del mar. Cualquier daño o defecto en el casco del vehículo podría provocar una fuga que provocaría la implosión inmediata de la embarcación.

«Si el casco a presión falla catastróficamente, es como si explotara una pequeña bomba. El potencial es que todos los dispositivos de seguridad se destruyan en el proceso», dijo a The Guardian Stefan Williams, profesor de robótica marina en la Universidad de Sídney.

Además, la implosión habría sido casi instantánea, con una duración de solo milisegundos, según el Journal of Physics: Conference Series. Algo similar le sucedió en 1961 al USS Thresher, un submarino que se cree que implosionó.

La revista Naval History señala que el evento habría pulverizado el casco de metal «como un caramelo» y que «la destrucción completa ocurriría demasiado rápido para ser reconocida cognitivamente por las personas a bordo». 

Una implosión es básicamente lo opuesto a una explosión. En lugar de que la presión del interior se mueva hacia el exterior, hay una del exterior que se precipita hacia el interior. Como en el caso de las explosiones, es poco probable que quede mucho del aparato.

«Sé que no es un gran consuelo para las familias y los cónyuges, pero murieron instantáneamente. Ni siquiera se dieron cuenta de que algo andaba mal», dijo el periodista David Pogue a la CNN.

¿Era seguro el sumergible?

James Cameron, que dirigió la película Titanic y que ha hecho 33 inmersiones a los restos del naufragio, sugiere que hay «una terrible ironía» en la pérdida del sumergible Titan y su tripulación y su similitud con la tragedia del Titanic en 1912, que siguió su rumbo pese a que el capitán fue advertido en repetidas ocasiones de la presencia de hielo delante del barco. «Ahora tenemos otro naufragio que se basa, lamentablemente, en los mismos principios de no escuchar las advertencias», ha explicado.

Cameron añadió que OceanGate había tenido personas trabajando que renunciaron, pero no ha especificado por qué. El director dice que algunos miembros del mundo de la inmersión, entre los que no se ha incluido directamente, escribieron una carta a OceanGate advirtiendo, en sus palabras, de que iba «camino hacia el desastre».

Por su parte, el emprendedor Guillermo Söhnlein, cofundador de OceanGate, rechazó este viernes las críticas sobre la seguridad de la compañía al considerar que las personas ajenas a esta no disponen de «toda la información» para poder opinar.

En declaraciones a la emisora británica BBC Radio 4, Söhnlein, estadounidense de origen argentino, que dejó la empresa hace diez años aunque aún posee una participación minoritaria en ella, dijo que aquellos que comentan sobre asuntos relativos a las condiciones de seguridad del submarino siniestrado no están «totalmente informados».

«Las personas no hacen más que equiparar certificación con seguridad e ignoran los 14 años de desarrollo del sumergible Titan», lamentó. Según él, «cualquier experto que sopese esto, incluyendo a [James] Cameron, también admitirá que no estaban cuando se diseñó el sumergible, durante el proceso de ingeniería del sumergible, durante la construcción del sumergible y, con seguridad, tampoco cuando se llevó a cabo el riguroso programa de pruebas al que se sometió el sumergible».

Söhnlein consideró que lo ocurrido había supuesto «una trágica pérdida para la comunidad de exploración oceánica», si bien apuntó que cualquiera que trabaje en el océano «conoce el riesgo de operar bajo tal presión y sabe que en un momento determinado corre el riesgo de sufrir una implosión de este tipo».

¿Dónde exactamente fueron hallados los restos del Titan?

Los equipos de búsqueda detectaron sonidos bajo el agua, pero al parecer no estaban relacionados con el lugar donde se hallaban los restos del sumergible, dijo en conferencia de prensa el contralmirante John Mauger, de la Guardia Costera estadounidense.

Mauger afirmó que una zona de restos en la superficie, que se había encontrado antes, condujo al descubrimiento del cono de cola del Titan y de otras piezas que se consiguieron en el fondo del océano en la mañana del jueves, a 600 kilómetros de la costa de Terranova y a solo 488 metros de la proa del naufragio del Titanic.