Mohamed Emad, dirigente exiliado de Hermanos Musulmanes: «El diálogo con la oposición lanzado por Al Sisi es una farsa»
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Denuncia que hay decenas de miles de presos políticos en Egipto
28 jun 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Después del golpe de Estado del 2013 en Egipto, buena parte de los dirigentes de los Hermanos Musulmanes, el partido islamista que se impuso en las elecciones posteriores a la revolución, se exilió en la Turquía de Erdogan. Entre ellos, Mohamed Emad, uno de los dirigentes con mayor experiencia política del Partido de la Libertad y la Justicia (PLJ), pues era diputado desde el año 2000. Con el país al borde de la bancarrota, el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, ha lanzado una iniciativa de «diálogo nacional» con la oposición.
—¿Qué opina de la iniciativa de diálogo de Al Sisi?
—Todo indica que el diálogo no es sincero, es una farsa que ha organizado el régimen como respuesta a la situación de grave crisis económica que vive el país. Es una forma de intentar afianzar su legitimidad. Y una muestra de ello es que ha excluido a los verdaderos partidos de la oposición, como el nuestro el PLJ, ganador de las elecciones, e incluso ha arrestado algunos miembros de los partidos con los que quería hablar, y que simplemente desempeñarán un papel de decorado.
—¿Al menos se ha reducido la represión en los últimos meses?
—No, el país continúa teniendo decenas de miles de presos político, y hace poco, hubo una sentencia de pena de muerte a ocho símbolos políticos nacionales, entre ellos varios dirigentes de los Hermanos Musulmanes, como el Guía Supremo, Mohamed Badie. Además, continúan encarcelados 170 miembros del Parlamento disuelto en 2013. Yo mismo tengo una condena a muerte desde el 2015.
—¿Hay algún canal abierto de diálogo entre los Hermanos Musulmanes y el régimen?
—No, porque el régimen no quiere hacer ninguna concesión para buscar algún tipo de reconciliación. Por su parte, el líder de la Hermandad, Ibrahim Munir, ha explicado que su única condición es la liberación de los presos, y se ha comprometido a no buscar la presidencia del país, es decir, a no gobernar, en caso de un retorno a la democracia. Queremos dar una oportunidad para que el país retome la calma, y poder abordar los problemas que padece. Pero lo que no podemos aceptar es que se nos prohíba hacer política, ya que la política está en nuestro ADN.
—¿Cómo es la situación de la organización en el exilio?
—Continuamos padeciendo una represión cruel. Y no solo nosotros, que se nos han confiscado todos los bienes y se nos niega el derecho a renovar nuestros documentos de identidad egipcios, como el pasaporte, también nuestras familias que se quedaron en Egipto. A veces, el régimen arresta a nuestros familiares para presionarnos, o les prohíbe salir del país para venir a vernos. Por ejemplo, en algunos caso, a la esposa le han confiscado ilegalmente el pasaporte en el aeropuerto y la han presionado para que se divorcie de su marido en el exilio.
—Ahora que hay un proceso de reconciliación entre Erdogan y Al Sisi, ¿se sienten seguros en Turquía?
—Sí, porque sabemos que Turquía nunca va a entregar a ningún opositor a Egipto sabiendo que se arriesga a la tortura o la muerte. Es una línea roja. El Gobierno turco nos ha tratado muy bien, e incluso a muchos nos ha dado la ciudadanía.
—Pero sí se han restringido algunas de sus actividades...
—El Gobierno ha instado a algunos periodistas a reducir el grado de la crítica al régimen en Egipto, sobre todo, las invectivas contra el presidente. En algunos casos, los periodistas lo han aceptado. En otros, han preferido cerrar el canal, y trasladarse a Londres.