La desesperación de un padre que lleva un año sin ver a su hija, aislada en un centro de México: «El apego se está perdiendo poco a poco»

Marta Vázquez Fernández
M. Vázquez OURENSE / LA VOZ

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María Pedreda

El progenitor, que tiene la custodia de la menor, se queja de la falta de apoyo del consulado español en el país azteca

01 ago 2023 . Actualizado a las 09:00 h.

«El apego que tenía con ella se está perdiendo poco a poco». Es la desesperación de un padre que lleva meses luchando para que le devuelvan a su hija. Aunque ourensano de nacimiento, este hombre vivió durante años en México y allí nació su hija, que tiene la doble nacionalidad.

Tras haberse separado de su esposa ella encontró una nueva pareja pero el año pasado la menor fue víctima, presuntamente, de un abuso sexual por parte de su padrastro. Tras la denuncia la menor, de 14 años, fue trasladada a un Centro Especializado en Víctimas de Trata. Esto ocurrió en agosto del 2022. Desde entonces su padre, que ahora reside en un país centroeuropeo, apenas ha podido hablar con ella en alguna ocasión y, lo peor, no sabe cuando podrá volver a hacerlo.

Y es que tras muchos meses de papeleo con su exmujer, ahora ya tiene la guardia y custodia de su hija, que tiene 15 años. Su intención era poder recogerla en el país azteca este mes de julio para así llevarla a su país y que pudiese empezar el curso escolar en agosto, pero esto no va a pasar. Recientemente ha recibido un escrito de la procuraduría mexicana en el que le informan de que, de momento, la menor tiene que seguir en el centro en el que se encuentra.

El motivo es que las autoridades mexicanas consideran que no está preparada todavía par testificar sobre la situación que vivió. «La tienen custodiada como si fuera una prueba, pero es una persona y al padre ni le dejan hablar con ella», critica el progenitor, que asegura que lo que más le «cabrea» es que desde el consulado español le insisten una y otra vez en que no le pueden prestar ayuda, a pesar de que la menor, que cumplirá 15 años en septiembre, es una ciudadana española. «Mi hija lleva muchos meses encerrada en un centro, sin escolarizar, no la dejan salir de ahí», se queja.

En la carta enviada desde la procuraduría mexicana se informa al afectado que no es posible, en estos momentos, autorizar el traslado de la menor en el plazo que había solicitado el padre. «Atendiendo a que en caso de no llevar a cabo el desahogo de su testimonio mediante prueba anticipada, se corre el riesgo de que la adolescente sea revictimizada, poniendo en riesgo su estado emocional debido a que el paso del tiempo puede significar una afectación relevante al desahogo de la prueba, como lo podría ser la pérdida o alteración de los hechos denunciados», dice el informe, en el que también se justifica esta resolución «en atención al daño que puede sufrir la adolescente a partir de su permanencia en alguna situación angustiante durante largos períodos».

Así las cosas, hasta que los expertos no consideren que la menor se encuentra en condiciones de declarar, la mantendrán en la misma situación en la que lleva ya los últimos meses, algo que a su padre le parece una ilegalidad. «A mi hija la tienen retenida, están vulnerando sus derechos», afirma, quejándose además del «ninguneo» de las autoridades españolas en el país. «Se lavan las manos». La Voz se puso en contacto con el consulado en relación con este asunto, si bien declinaron ofrecer su versión de los hechos por afectar a una menor de edad.

Según el padre, el presunto abusador de su hija quedó libre. El ex de su mujer está investigado por un presunto «delito de trata de personas en hipótesis de almacenar, desde enero del 2018 a julio del 2022, material fotográfico y videográfico de exhibición corporal con fines sexuales de una persona menor de 18 años de edad sin finalidad de comercialización ni distribución agravada». Esos archivos de imágenes los descubrió la nueva pareja del presunto abusador y lo denunció ante el ministerio público.