El ministro británico de Trabajo insta a los parados mayores de 50 a buscar empleo como repartidores
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El político, de 61 años y que optará a la reelección como diputado, dice que serviría para «derribar estereotipos de edad» y daría flexibilidad en los últimos años de la carrera laboral
03 ago 2023 . Actualizado a las 17:34 h.El ministro británico de Trabajo y Pensiones, Mel Stride, ha instado a los mayores de 50 años a buscar trabajo como repartidores para «derribar estereotipos de edad». En una visita a la sede en Londres de la compañía de reparto a domicilio Deliveroo, que ha experimentado un aumento del 62 % en el número de riders de más de 50 años desde el 2021, Stride declaró al diario The Times que los mayores deberían plantearse otras alternativas laborales.
«Hay un montón de grandes oportunidades ahí fuera para la gente y es bueno que se consideren opciones en las que no se habría pensado», manifestó el ministro conservador. A su juicio, empresas de reparto de comida a domicilio como Deliveroo permiten la flexibilidad que muchos buscan en el mercado laboral, al no haber una jornada estándar, sino que se ofrece la posibilidad de conectarse en el momento en el que al trabajador le resulte más conveniente.
Stride opinó que le corresponde a los empleadores crear un entorno propicio para que los mayores de 50 años se sientan cómodos, de forma que ni la cultura de la empresa ni su posicionamiento en cuestiones sociales los hagan sentirse alienados. «La mayoría de la gente ve muy poco atractivo trabajar para un empresa donde todo sea sobre política y cosas así. Tiene que haber un equilibrio sensato, y creo que los mayores normalmente tienen suficiente experiencia vital para lidiar con ese tipo de cosas», añadió.
A sus 61 años, sin embargo, Stride no mostró voluntad de dejar la política para reconvertirse en repartidor, sino que pretende seguir con su labor como diputado y presentarse como candidato del Partido Conservador en las próximas elecciones.
Según la Oficina Nacional de Estadísticas, más de 3,4 millones de británicos mayores de 50 años pero por debajo de la edad de jubilación están clasificados como «económicamente inactivos», algo que preocupa al Gobierno británico por los problemas de muchas empresas para contratar a trabajadores.