Puigdemont advierte que la investidura «sigue en el mismo punto» pese al pacto por la Mesa del Congreso
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La candidata del Partido Popular, Cuca Gamarra, contó con los apoyos de UPN y Coalición Canaria, además de los de su propio partido
18 ago 2023 . Actualizado a las 10:17 h.El PSOE le ganó este jueves la primera partida de la legislatura al Partido Popular y vio logrado su objetivo de alcanzar una mayoría progresista en la Mesa del Congreso gracias al apoyo de Junts, partido del fugado Carles Puigdemont. Con 178 votos a favor —los de PSOE, Sumar, Bildu, ERC, Junts, PNV y BNG—, Francina Armengol fue elegida presidenta de la Cámara Baja y, además, cinco de los nueve puestos de la Mesa cayeron en manos de los de Pedro Sánchez y Yolanda Díaz. Ahora, tanto las derechas como las izquierdas miran al horizonte crucial: la investidura.
Por parte del bloque progresista, las expectativas son altas. La capacidad de alcanzar un acuerdo con Junts les da oxígeno y cierta estabilidad para que Sánchez pueda ser investido presidente. Así lo expresó este jueves su portavoz parlamentario, Patxi López: «Estamos más cerca de conseguir una investidura que alumbre un gobierno progresista y una legislatura de avances y no de retrocesos». Para él, Sánchez es «el único presidente posible».

Sin embargo, tienen un obstáculo mayúsculo en la carrera de la investidura: Carles Puigdemont. El líder de facto de Junts, que consiguió sacarle al presidente en funciones el grupo propio y dos comisiones de investigación, avisó a los socialistas que «la investidura está exactamente donde estaba al día siguiente de las elecciones». Es decir, a expensas de lo que decida el dirigente huido en Bélgica, que recordó que una cosa es la Mesa y otra la investidura, su gran oportunidad para sacar tajada.
Articular a los nacionalistas
Los soberanistas volvieron a insistir en que quieren hablar de amnistía y referendo. Sobre ambas, el PSOE tiene dudas acerca de su constitucionalismo. No es el caso de Yolanda Díaz, que expresó que existen «juristas ilustres» que defienden el constitucionalismo de la amnistía. Un objetivo primordial tanto para Junts como para ERC porque consideran que es un paso esencial para «desjudicializar» el procés y resolver el «conflicto» con Cataluña por vías políticas.
Con todo, Díaz se mostró convencida de que persuadir a Junts es posible y que no hay alternativa de Gobierno que no sea un Ejecutivo de coalición. «Vengo diciendo estos días que el liderazgo del señor Feijoo se apaga y hoy está más apagado que nunca. La Cámara ha hablado y democráticamente ha dicho con números que está más solo que nunca, que está en absoluta minoría el PP», dijo tras la sesión en el Congreso.
Igualmente, PSOE y Sumar tendrán que atender las peticiones de otras formaciones. Néstor Rego, del BNG, le exigió cumplir con la agenda gallega y reconocer un Estado plurinacional. El portavoz parlamentario del PNV, Aitor Esteban, se limitó a decir que «hay muchos intereses que contentar». Y se esperan más demandas de ERC. No tanto de Bildu, previsiblemente.
Una derecha rota
Con todos los bailes políticos pendientes que tiene el bloque progresista, parece una investidura más sencilla que la del líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, que este jueves sufrió su primer varapalo político en el terreno parlamentario. Incluso evitaron hacer valoraciones sobre la investidura más allá de la creencia de que el jefe de Vox, Santiago Abascal, lo mantendrá. Algo que este dejó ayer en el aire tras votar al candidato propuesto por su partido en vez de a la popular Cuca Gamarra al conocer que el PP no iba a facilitar la entrada de un diputado de Vox en la Mesa.
Más que hablar de investidura, el PP se preguntó ayer por el precio político que Sánchez está dispuesto a pagar a Puigdemont para gobernar. «Nuevamente el PSOE ha cedido a todas las pretensiones de los independentistas. El PSOE y su secretario general, Pedro Sánchez, en primera persona, deben aclarar si va a haber amnistía, referendo y autodeterminación», pidió la secretaria general del partido, Cuca Gamarra.
Feijoo convocó por la tarde una reunión con su cúpula porque desconocía que los votantes de Vox no votarían por Gamarra, según El Español. Las fuentes que cita evidencian el enfado del líder popular con sus aliados, de los cuales se puede distanciar más.
Francina Armengol presidirá la Cámara Baja y permitirá el uso de lenguas cooficiales en el hemiciclo
La expresidenta balear, Francina Armengol, fue elegida este jueves presidenta del Congreso tras cosechar 178 diputados del PSOE, Sumar y el resto de formaciones independentistas y nacionalistas y tras apañar un acuerdo con ERC y Junts que aborda el impulso de las lenguas cooficiales y la creación de dos comisiones de investigación que tendrán como objeto los atentados de Barcelona y Cambrils del 17A, los espionajes de Pegasus y las «cloacas del Estado».
Frente a la mayoría de Armengol, 139 fueron a parar a la popular Cuca Gamarra —PP, UPN y Coalición Canaria— y otros 33 fueron obtenidos por Ignacio Gil Lázaro de Vox, partido que rompió su disciplina de voto al no apoyar a Gamarra.
Además, el PSOE se adjudicó la vicepresidencia primera para Alfonso Gómez de Celis y la secretaría segunda para Isaura Leal. Por parte de Sumar, salieron escogidos la vicepresidencia tercera, que recae sobre Esther Gil, y la secretaría primera, que será de Gerardo Pisarello.
Los cuatro puestos obtenidos por el PP son las vicepresidencias segunda y cuarta, que ocuparán Antonio Bermúdez de Castro y Marta González respectivamente, y las secretarías tercera y cuarta en las que estarán Guillermo Mariscal en la primera y Carmen Navarro en la segunda.
Con esos resultados, Armengol llevará hoy la configuración total de la Mesa al rey Felipe VI para que este abra la ronda de consultas con los distintos portavoces de los partidos políticos y designe a un candidato a la investidura. A esta reunión no acudirá el de ERC, Gabriel Rufián, según confirmó el partido.