¿Se te ha mojado el móvil o te ha entrado arena? Primeros auxilios para no quedarte sin tu dispositivo en verano

Olga Suárez Chamorro
Olga Suárez REDACCIÓN

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Sigue estos consejos para alargar al máximo la vida de un «smartphone»

24 ago 2023 . Actualizado a las 09:14 h.

Los smartphones se han convertido en una herramienta indispensable en la vida diaria, pero precisamente esa capacidad que tienen de servir para múltiples funcionalidades les convierte en más vulnerables a la hora de sufrir los accidentes típicos de la vida diaria. Y más aún en épocas como el verano, en las que los usuarios hacen más fotos que nunca, buscan rutas a todas horas, consultan menús en muchos restaurantes o escuchan música desde el mismo aparato. En definitiva, no hay casi un momento en el día en el que los teléfonos móviles no estén en la mano, los bolsillos, las toallas de playa o sobre la mesa de un chiringuito. Y en cualquiera de estas situaciones, se puede estropear el valioso dispositivo.

Arena y motas de polvo

Un móvil es un recipiente cerrado, diseñado con cierto grado de hermeticidad, en el que solamente puede entrar la arena a través de los orificios que dan al exterior, como los conectores de batería y auriculares, los altavoces o el micrófono. Aunque la arena lo tiene complicado para colarse en el dispositivo, el polvo lo tiene mucho más fácil. Por esta razón, es conveniente limpiar esos restos del exterior, sobre todo para evitar rayaduras en la pantalla y la carcasa. Algo que sí que es habitual que penetre en el interior de los smartphones son las pelusas, sobre todo al llevarlo en los bolsillos del pantalón o en el interior de bolsos, lo que puede afectar al audio y a la cámara, aunque sin llegar a estropearlos por completo. Si el teléfono dispone de tapa y batería extraíble conviene desmontarlos de vez en cuando y pasar un paño seco por el interior (microfibra, bastoncillos…); y también conviene eliminar suavemente el polvo y las pelusas de la parte externa de conectores, altavoz, y cámara. 

Lo que no se debe hacer nunca es utilizar aire para la limpieza, pues se pueden estropear otros componentes si no se hace con cuidado. «Este método de limpieza, mejor dejarlo a los profesionales», indican desde la firma tecnológica SPC

Falsos mitos para secar el móvil

Aquellas personas que quieran utilizar su teléfono en zonas de baño deben comprar una bolsa estanca diseñada para el mismo. Los peligros del agua surgen sobre todo cuando el teléfono se sumerge en el líquido; si está encendido, una inmersión de unos segundos puede provocar un cortocircuito en la placa electrónica o la batería que lo inutilice. Incluso aunque logre que se arranque, a la larga fallará. Además, los componentes de audio, como auriculares y micrófonos, son muy sensibles a la humedad.Y en el mar, los riesgos se multiplican: el agua salada tiene un efecto corrosivo muy rápido, casi inmediato, sobre los componentes eléctricos del móvil. Es importantísimo recuperarlo cuando antes y secarlo completamente antes de volver a conectar la batería y encenderlo. Para secarlo, lo mejor es olvidarse de falsos mitos como los del arroz, lo mejor es poner el smartphone en un ambiente seco.  

Golpes indeseados

«La mayoría de los equipos están diseñados para soportar caídas accidentales, desde aproximadamente un metro de altura a una superficie rígida y plana, por ejemplo, sin que sufran daños», explican desde SPC. Pero cualquier ciudadano sabe que las posibilidades de mantener la pantalla intacta es difícil, más todavía para aquellos que comparten el smartphone con niños pequeños. Un impacto muy fuerte puede estropear los componentes internos, pero no es lo habitual, «son bastante resistentes y la parte externa se diseña con cierta flexibilidad para poder disipar los choques», añaden. Para evitar o reducir el impacto sobre la superficie del teléfono, estos expertos recomiendan colocarle tapas, fundas o protectores de cristal templado. Además, es conveniente realizar copias de seguridad regularmente para garantizar que todas las fotos o documentos estén a salvo en la nube o en un ordenador. Después, sería suficiente con sincronizar esa copia con el dispositivo reparado. 

Los golpes en la superficie son dolorosos, tanto estética como económicamente, pero la buena noticia es que habitualmente lo que se rompe no es la pantalla del móvil en sí misma, sino el cristal que la protege. Con la caída podrían dañarse las lentes de las cámaras o los altavoces; pero, por lo general, son partes que suelen ser reparables. «Lo más grave que puede ocurrir es que se estropee el almacenamiento del móvil porque, aunque se pueda sustituir, lo que tengamos guardado en él se habrá perdido para siempre». 

Ciberataques

Los malwares, por definición, actúan sobre el software del móvil, pero eso no significa que no puedan afectar al hardware, por ejemplo, por saturación de recursos hasta sobrecalentar los componentes. De todas maneras, es muy poco probable que el hardware se estropee. Los móviles actuales soportan ese calor excesivo y además tienen mecanismos de protección contra ello, como el apagado automático.

De todas formas, es improbable que el teléfono quede inservible por un ataque de este tipo. Existen algunos ciberataques por malware que sobrescriben la memoria, pero todo es reparable, sustituyendo la placa electrónica o la batería. «La mejor manera de enfrentarnos a ellos es utilizar un antivirus o restaurar el sistema operativo a la versión de fábrica». 

Batería entre el 30 y el 80%

Las baterías que utilizan actualmente los móviles se resienten si están mucho tiempo con muy baja carga, pero también si mantienen una alta carga. Por esta razón, se se deja descargada durante un tiempo prolongado, pueden sufrir daños irreversibles. De hecho, algunos fabricantes, ya tienen incorporados sistemas de seguridad que impiden que se intente recargar una batería que está totalmente agotada. Los fabricantes recomiendan que las baterías de litio se mantengan siempre entre el 30 y el 80% de su capacidad. De hecho, lo ideal es que se carguen cuando llegan al 20% y que se desconecten antes de llegar al 100%. «De todas formas, si eres de los que carga el teléfono mientras duerme, no pasa nada porque alcancen el máximo, si durante el día le damos uso».