Cinco de los nueve expresos independentistas ya no están inhabilitados
06 sep 2023 . Actualizado a las 09:01 h.Las estadísticas de Google arrojan un dato que demuestra el creciente protagonismo del independentismo catalán después del 23J. En la semana posterior, se registraron más búsquedas de la palabra «amnistía» que en las siete anteriores. A nadie le era ya ajeno el papel de Junts y ERC en las negociaciones de investidura. La amnistía que solicitan, sin embargo, entraña una pregunta del millón: ¿A quién beneficiaría?
Entre los políticos fugados, los procesados por actos de Tsunami Democràtic u Òmnium, resuena también el caso de los nueve independentistas que pasaron por prisión y que, en el 2021, fueron parcialmente indultados, ya que pese a salir de la cárcel mantuvieron sus condenas de inhabilitación. Entre los nueve sumaban inicialmente 99 años y seis meses de cárcel. Hoy, voces del independentismo piden que se eliminen todos sus antecedentes penales, lo que también anularía las prohibiciones de regresar a un cargo público.
Cuatro de los nueve expresos mantienen intactas sus inhabilitaciones tras la reforma del Código Penal, que eliminó el delito de sedición y modificó el de malversación. Las del resto se dan por extinguidas. Así lo decretó en febrero el Tribunal Supremo.
Desorden público
Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. La eliminación del delito de sedición hizo que, en la revisión de sus condenas, se les juzgara entonces por desorden público. Sànchez y Cuixart son los dos únicos independentistas indultados que en febrero fueron procesados por este delito. No fue por altercados en el 1-O, sino poco antes, el 21 de septiembre del 2017. Ambos jugaron un papel clave en la concentración, frente a la Consejería de Economía de Cataluña, que reunió a unas 40.000 personas. Fueron condenados por «alentar a la masa», según refleja el atestado de la Guardia Civil. La archiconocida imagen de Sànchez y Cuixart encima de un vehículo del instituto armado se vivió aquel día.
Las penas de inhabilitación iniciales, hasta el 2027 para Sànchez y un año más para el expresidente de Òmnium, quedan ya extinguidas tras pasar de ser juzgados por sedición a serlo por desorden público. También les favorece un factor clave: nunca fueron acusados de malversación.
Jordi Sànchez se dio de baja de Junts para ocupar el cargo de director de Derechos Sociales del Síndic de Greuges, el Defensor del Pueblo en Cataluña. Por su parte, y según publicó El Confidencial, Cuixart es uno de los administradores de una filial de Òmnium Cultural en Bruselas. Además, recibió en abril la máxima distinción de la Generalitat, la cruz de San Jordi.
Futuro político incierto
Carme Forcadell y Joaquim Forn. Expresidenta del Parlamento catalán y exconsejero de Interior, respectivamente, ninguno de ellos ha manifestado su intención de regresar a la política, pese a que sus inhabilitaciones iniciales, ambas hasta el 2031, son ya cosa del pasado. Sus condenas por sedición pasaron a ser por desobediencia. Por lo tanto, y tras su paso por la cárcel, ya han expirado. Forn, que fue teniente de alcalde con Xabier Trias, rechazó presentarse con Junts en la candidatura del exregidor para el Ayuntamiento de Barcelona. Forcadell, afirmó que no tiene «previsto» volver al ruedo político.
Leer más: El rey del mambo
Inhabilitados y DISCRETOS
Raül Romeva y Dolors Bassa. Ambos forman la mitad del grupo de presos independentistas a los que la revisión de sus condenas, llevada a cabo por el Tribunal Supremo, mantuvo intactas sus inhabilitaciones ya que fueron condenados por el delito de mayor gravedad, ahora malversación. En vez de por sedición, fueron procesados por desobediencia. Bassa, exconsejera de Trabajo, afirmó a Vilaweb que la concesión de la amnistía, sin el añadido del referendo de autodeterminación, es de por sí «una buena justificación del apoyo de los partidos independentistas». Romeva, por su parte, aseguró en el periódico Última Hora que la reforma del Código Penal «resuelve en términos europeos una anomalía histórica». Ambos han reducido considerablemente su exposición pública.
Sin cargos, pero claves
Oriol Junqueras y Jordi Turull. El Tribunal Supremo no modificó sus inhabilitaciones. El líder de ERC no podrá ocupar un cargo público hasta el 2031, mientras que el secretario general de Junts opta a ello un año antes. Ambos, pese a que solo ocupan cargos orgánicos, forman parte de los equipos negociadores de sus respectivas formaciones con PSOE y Sumar. Junqueras, además, es una de las voces públicas con más importancia entre los republicanos. Su formación juega dos partidas a la vez, en búsqueda de una hegemonía en la negociación que se traslade a las elecciones autonómicas en Cataluña. Turull forma parte de la comisión permanente que gestiona las conversaciones con otras formaciones.
Junqueras ejerció de vicepresidente de la Generalitat y, al igual que a otros exconsejeros, fue juzgado por sedición con concurso medial de malversación. Sin este primer delito en el Código Penal, no pudo beneficiarse de la modificación de la pena de malversación, que reducía condenas en el caso de que el infractor actuara sin ánimo de lucro. «Nunca podrá entenderse que se trató de una actuación ausente de ánimo de lucro», decretaron los magistrados en el juicio de revisión de penas.
Una puerta abierta
Josep Rull. Actual presidente del consejo nacional de Junts y exconsejero de Territorio, es el único de los expresos sin inhabilitación pendiente que gana enteros para formar parte de una lista electoral. Turull no podrá presentarse hasta el 2030 y Laura Borràs, de la que según medios locales le separa un buen trecho ideológico, fue suspendida como presidenta del Parlamento por su imputación por prevaricación y falsedad documental. Rull ya se recorrió la comunidad catalana durante la campaña del 23J. Su nombre entra en las quinielas como candidato de Junts a la presidencia de Cataluña.