Indemnizan con 1.400 dólares a dos pasajeros de un vuelo por tener que soportar las flatulencias de un perro
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La pareja, natural de Nueva Zelanda, pasó las 13 horas del viaje entre París y Singapur acompañada por el mal olor de los gases del animal
24 sep 2023 . Actualizado a las 22:33 h.Pagar un billete de primera clase no siempre es sinónimo de experiencia de lujo, por mucho que el desembolso haya sido grande. Y si no, que se lo digan a Gill y Warren Press, una pareja de Nueva Zelanda que vio cómo su viaje de ensueño se convertía en pesadilla debido a los gases de un peculiar pasajero: un perro. El animal, un cachorro de cruce de buldog, pasó las 13 horas del vuelo entre París y Singapur soltando flatulencias. Tales fueron las molestias ocasionadas, que la aerolínea Singapore Airlines tendrá que indemnizarlos con 1.400 dólares -unos 1.300 euros-, según ha recogido el portal TMZ.
El suceso tuvo lugar el pasado mes de junio en el vuelo de Singapore Airlines que comunica París con Singapur. Debido a la duración del trayecto, de 13 horas, Gill y Warren Press decidieron pagar algo más y viajar en clase prémium. La sorpresa llegó cuando descubrieron que en su misma fila de asientos había un perro, algo que no les hizo mucha gracia -sobre todo debido a los ruidos que hacía, propios de razas con problemas respiratorios-, pero que habían aceptado soportar, ya que solo quedaban sitios en la última fija de la clase turista, tal como relataron al diario neozelandés Stuff.
Si embargo, a mitad de vuelo el olor de las flatulencias del can, un cachorro de cruce de buldog, se volvió insoportable. Además, tal como señaló Gill Press, el animal resoplaba constantemente y era demasiado grande para ir en el pasillo, por lo que acabó con la cabeza apoyada sobre los pies de Warren. «Mi marido estaba en pantalones cortos y la saliva del perro se le estaba pegando en la pierna», relató la pasajera. Finalmente, decidieron cambiarse de asiento y continuar el viaje en clase turista.
Tras varias semanas de tira y afloja con la compañía Singapore Airlines, la pareja ha logrado que les reembolsen la cantidad que pagaron por sus billetes, un total de 1.410 dólares -unos 1.300 euros-. «Espero ver un bebé. Espero niños pequeños. Pero no espero un perro», concluyó, con humor, Gill Press, pensando en su próximo viaje.