Nuevo fracaso del plan de los republicanos estadounidenses para evitar el cierre del Gobierno
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McCarthy no logra que los más radicales apoyen su propuesta
30 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.La Cámara de Representantes de Estados Unidos volvió a fracasar ayer en su labor de aprobar una propuesta que evite el cierre del Gobierno, después de que la ley de financiación del 2023 caducase el pasado domingo. Kevin McCarthy, cuyo liderazgo del grupo republicano en la Cámara está en entredicho, no consiguió que los miembros más radicales de su grupo apoyasen su propuesta para resolver el bloqueo.
Una vez más, el grupo liderado por McCarthy evidenció su división al enfrentarse a la aprobación de una propuesta crucial para evitar que los ciudadanos sufran un daño económico y social considerable. En esta ocasión, los responsables del descarrilamiento legislativo fueron la veintena de congresistas de extrema derecha —muchos cercanos a Donald Trump— que se aprovechan del poder desproporcionado que les otorga formar parte de una mayoría republicana tan escasa. «Es un nuevo concepto de individuo que lo único que quiere es incendiar por completo», decía la semana pasada McCarthy sobre ellos.
El problema se escenificó con claridad ayer, cuando McCarthy quemó su último cartucho: convocar una nueva votación en la Cámara de Representantes sobre su proyecto. Una propuesta que contenía unos niveles de recorte del gasto federal mucho mayores que los pretendidos por la Casa Blanca. McCarthy consiguió apoyos suficientes para lanzar la votación, pero la medida terminó fracasando. Todos los demócratas y 21 republicanos votaron en contra, perdiendo finalmente McCarthy por 198 votos a favor y 232 en contra. La oposición de esas dos decenas de congresistas republicanos empuja al líder de la mayoría a tener que pactar con los demócratas, algo que ya sucedió cuando se aumentó el límite de deuda en mayo.
Será así si el grupo de congresistas radicales no fuerza su cese, una opción nuclear que pueden invocar de manera unilateral —así lo pactaron en enero, a cambio aceptar a McCarthy como portavoz— y que podrían estar estudiando desencadenar la semana que viene.
Por su lado, desde la Casa Blanca señalan la responsabilidad del grupo republicano en la Cámara de Representantes en lo que llaman «un cierre republicano extremo» del Gobierno.
El jueves, ante la falta de acuerdo en la Cámara Baja, la Casa Blanca emitió un comunicado en el que acusaba al grupo de McCarthy de estar «jugando a juegos partidistas con las vidas de la gente y empujando al Gobierno a un cierre que tendría un impacto dañino por todo el país».