La segunda votación de Feijoo en el Congreso: simpatizantes, congresistas y senadores vuelven a mostrar unidad en torno a su líder

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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Alberto Núñez Feijoo junto a los congresistas y senadores del PP.
Alberto Núñez Feijoo junto a los congresistas y senadores del PP. FERNANDO VILLAR | EFE

Los representantes políticos del PP protagonizaron una foto de familia en la Puerta de los Leones

29 sep 2023 . Actualizado a las 12:19 h.

Tras la primera jornada de votación de investidura fallida, se esperaba más tranquilidad en los exteriores y el interior del Congreso de los Diputados. Pero Alberto Núñez Feijoo fue arropado nuevamente por sus 137 diputados y sus 143 senadores en la Puerta de los Leones para protagonizar una foto de familia antes de intervenir nuevamente en el pleno que le reiterará el «no» a su candidatura para ser presidente del Gobierno.

Junto a la secretaria general y portavoz del grupo parlamentario, Cuca Gamarra, y al presidente del Senado, Pedro Rollán, Feijoo ha sido protagonista de nuevo y ha arrojado una estampa de liderazgo y unión en el partido. El vicesecretario general del PP y eurodiputado Esteban González Pons, el coordinador general del PP, Elías Bendodo, el vicesecretario de Organización del PP, Miguel Tellado así como el vicesecretario de Cultura y Sociedad Abierta, Borja Sémper, han sido las figuras eminentes más destacadas de la fotografía.

Una semblanza que además ha sido apoyada nuevamente por los simpatizantes de los populares, que no han dejado de entonar vítores a favor del líder del partido, a los que han sumado aplausos y cantos de «¡Viva España!». Y no solo eso, sino que además, a la llegada de ministros como Félix Bolaños, de Presidencia y en funciones, han aprovechado para abuchearles y lanzarles todo tipo de improperios. Otros miembros del Ejecutivo en funciones como Pilar Alegría, titular de Educación en funciones, han optado por vías alternativas para acceder al hemiciclo para no enfrentarse a una multitud disgustada por el acuerdo entre ERC y Junts para pedir un referendo de autodeterminación como condición sine qua non para investir a Pedro Sánchez.

Pero el ambiente era distinto en el interior del Palacio. Los diputados han llegado por goteo, sin prisas y sin demasiado madrugar a excepción del caso de los populares por la mencionada fotografía. El resto, conscientes de que la votación será breve y fracasada, no ha tenido prisa en ocupar sus escaños. De hecho, apenas diez minutos antes de empezar el pleno, el hemiciclo se encontraba vacío. Eso sí, a la llegada de Feijoo, los diputados populares que ya habían llegado han vuelto a ovacionarle con un aplauso.

Ausencias, polémicas y divisiones

Así como en las primeras jornadas de investidura la tribuna de invitados estuvo llena de invitados de primera línea política, esta vez se notaron las ausencias. Los presidentes autonómicos como Alfonso Rueda, Juanma Moreno o Isabel Díaz Ayuso no acudieron esta vez a contemplar la que será la capitulación de Feijoo como candidato a la Presidencia de España. También faltaron los dirigentes del PSdeG y del PPdeG y su esposa, Eva Cárdenas, ni representantes locales como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

Sí han repetido, sin embargo, el presidente del Senado, Pedro Rollán, y el exdiputado Adolfo Suárez Illana, muy involucrado estos días con el proceso de investidura.

Tanta expectativa ha generado la llegada de Feijoo y su equipo parlamentario como la del exalcalde de Valladolid y diputado socialista Óscar Puente, cuyo tren se ha retrasado tras ser increpado pro un pasajero. Y, salvo las cuestiones que han recibido los ministros socialistas así como el conjunto del Ejecutivo, todos los miembros del PSOE han seguido el mismo protocolo: muchas sonrisas, pocas respuestas.

El grupo de Sumar, como en los otros días de debate y votación de la investidura de Feijoo, llegó dividido. Marta Lois y Yolanda Díaz volvieron a entrar en el hemiciclo separadas de los cinco diputados de Unidas Podemos, que volvieron a arropar a Irene Montero en medio de su cruzada por repetir al frente del ministerio de Igualdad y volviendo a evidenciar la distancia entre la coalición y sus partes.