Francia empaña la cumbre con su veto a Turquía e impide que Azerbaiyán y Armenia firmen la paz

Pablo Medina GRANADA / ENVIADO ESPECIAL

ACTUALIDAD

Catherine Colonna, ministra de Exteriores de Francia.
Catherine Colonna, ministra de Exteriores de Francia. ContactoJulien Mat | EUROPAPRESS

La ministra de Exteriores gala, Catherine Colonna, acusó a Bakú de cometer «crímenes» en el Nagorno Karabaj y la delegación francesa se opuso a la presencia de Erdogan por ser el mayor respaldo militar y político de los azeríes y considerarle «culpable» de la situación del Nagorno Karabaj

05 oct 2023 . Actualizado a las 12:56 h.

La cumbre de Granada arranca hoy con las notables ausencias de los presidentes de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y de Azerbaiyán, Ilham Alíev, después de que este último denunciase un veto del eje francoalemán y protestara por el acuerdo por el que París suministrará armas a Armenia. Decisión que enterrará la posibilidad de que el presidente azerí firme la paz con su contraparte armenia, Nikol Pashinián, quien sí asistira.

Alíev quería sentarse en la misma mesa que Pashinián, los dirigentes de la UE ,Charles Michel y Ursula von der Leyen, y tener como árbitros a Alemania, Francia y Turquía, representados por sus respectivos jefes de Estado. Sin embargo, los franceses se habrían opuesto a la presencia de Erdogan por ser el mayor respaldo militar y político de los azeríes y considerarle «culpable» de la situación del Nagorno Karabaj —entidad poblada mayoritariamente por armenios cristianos pero internacionalmente reconocido como parte de Azerbaiyán— y convencieron a los alemanes para el veto.

Pero para más inri, la ministra de Exteriores francesa, Catherine Colonna, denunció hace dos días los «crímenes» de Bakú en el territorio secesionista, y ayer aprobó un envío de armas a Armenia «para que puedan garantizar su seguridad», según dijo en rueda de prensa durante su visita a Ereván. Aunque no especificó qué material se enviaría, Colonna se posicionó férreamente a favor de los armenios

«Agresiones y aventuras»

Las palabras de la ministra gala provocaron el enfado de Azerbaiyán, cuyo Ministerio de Exteriores dijo en un comunicado que «es inaceptable que Francia esté intentando armar a Armenia de todas las formas posibles para involucrarla nuevamente en todo tipo de agresiones y aventuras militares». La Presidencia turca, por su parte, alegó primero que Erdogan sufría un resfriado. Posteriormente, que su agenda era apretada.

El Gobierno de Macron ha sido un firme defensor del país cristiano del Cáucaso desde hace años. En Francia viven entre 400.000 y 600.000 armenios y fue uno de los primeros países en reconocer el genocidio armenio por parte del Imperio otomano (1915-1923). Pero perder la oportunidad de firmar la paz socava más el futuro de Armenia.