Condenada una mujer por vigilar a diario a su expareja con un GPS en Marbella

La Voz REDACCIÓN

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Imagen de archivo de la policía local de Marbella
Imagen de archivo de la policía local de Marbella

La procesada se sentaba diariamente en un banco frente a la oficina en la que trabajaba el hombre para controlarlo durante su jornada laboral

10 oct 2023 . Actualizado a las 17:27 h.

Una mujer ha sido condenada por el Juzgado de lo Penal número 1 de Marbella (Málaga) como autora de un delito de acoso a su expareja al que vigilaba a diario incluso con GPS, una conducta de control y hostigamiento que se produjo ante la negativa del hombre de continuar la relación con ella.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, se destaca que la procesada durante meses y casi a diario se sentaba en un banco, situado enfrente de la oficina en la que él trabajaba (durante toda su jornada laboral) desde las 8.00 hasta las 15.00 horas, «en actitud vigilante, controladora e injustificada».

La mujer además accedía al interior de la oficina, «en reiteradas ocasiones», bajo la excusa de efectuar gestiones innecesarias relativas a la comunidad y aprovechaba para pedirle explicaciones acerca de sus relaciones con otras mujeres en presencia de los demás trabajadores y usuarios. En los hechos probados se señala que la acusada le interrogaba sobre lo que había hecho y dónde había estado y le llegó a manifestar que era un portador de un virus muy peligroso y lo acusaba de habérselo transmitido.

Cuando el hombre abandonaba su trabajo, la mujer se levantaba del banco y le seguía con un teléfono móvil en la mano en actitud de realizar una grabación. Toda esta situación de control, vigilancia y hostigamiento de la mujer, según la sentencia, generó al hombre una situación de ansiedad e intranquilidad constante y le afectó a sus rutinas diaria e incluso dejó de hacer sus salidas en bicicleta por miedo a ser perseguido o de sufrir daño así como a supervisar los bajos de su vehículo para comprobar la ausencia de dispositivos de control por parte de la mujer.

La mujer ha sido condenada a la pena de cuatro meses de multa con una cuota diaria de diez euros como autora de un delito de acoso y además se le impone la prohibición de aproximarse al afectado, a su domicilio, lugar de trabajo u otro que él frecuente a una distancia no inferior a 50 metros, así como comunicarse con él por cualquier medio por un tiempo de tres años.

Durante el juicio la mujer se excusó diciendo que permanecía durante horas en el banco frente a la oficina de su acosado porque allí tenía mejor wifi, aunque no se ha podido demostrar que en su domicilio no tuviera este servicio, según la sentencia.